Daniel Álvarez Prendes: Romper el cristal

Dani Álvarez PrendesSi daquién m’entrugare cuála ye la mio filosofía política paezme que-y diba dicir que la de la Escuela del Natahoyo. Nin la de Frankfurt nin la de Manchester, sinón la del barriu fabril de Xixón. Crecí viendo que la movilización ayudaba, les más de les veces, a resolver con éxitu una negociación y que quemar una rueda dacuando ayudaba a caltener vives les reivindicaciones y altu l’espíritu. Sí, la mio escuela ye la bahía de Poniente de la villa de Xovellanos, antaño zona d’astilleros y talleres metalúrxicos.

Poro, cuando me daba por mirar pal nuestru panorama políticu, nun alcuentraba sigla nin candidatu que me seduxera, nun sé si porque naide nun se molestó en venir a cortexame o porque, roceanu y fríxidu no ellectoral como soi, nun taba pol llabor de dexar que me lleven políticamente al güertu. Porque una de les principales lacres que-y alcuentro a la vida política actual ye la más qu’evidente uniformidá: uniformidá de discursos vacíos, de falses voluntaes de diálogu, d’ambiciones personales ya incluso de pintes, toos ellos d’homes de negro. Da lo mesmo sentir les declaraciones de los diputaos de cualquier grupu parlamentariu, del Gobiernín o del Congresu. Ye too previsible, risible, espantible. Siga leyendo

En busca del Reino olvidado

Acta de protesta de varios asturianos residentes en Puerto Rico por el intento de venta del "Campo de la Jura". Foto / A. C. P. M. H. A. O.

Acta de protesta de varios asturianos residentes en Puerto Rico por el intento de venta del “Campo de la Jura”. Foto / A. C. P. M. H. A. O.

Hace ciento cincuenta años, un grupo de pioneros de la arqueología decidió buscar los orígenes del Reino de Asturias, cargando de tópicos nacionales un pasado que todavía no ha sido comprendido del todo.

Alejandro García Álvarez-Busto y Fructuoso Díaz García / Arqueólogos*. Siga leyendo

Maxi Rodríguez: Pepe

maxi(Interior de un cibercafé. Entre unas cuantas sillas desparramadas por el suelo está HABIB, un subsahariano atado a la pata de una mesa con el rostro levemente ensangrentado. A su lado, PEPE, un tipo tieso y empinado, que le mira perdonándole la vida mientras se limpia con un trapo las manos)

PEPE.- ¿Qué pensabais? (Pausa) ¿Eh? (Pausa) ¿Qué coño pensabais, Javi?

HABIB.- Habib.

PEPE.- Gente guapa, tarjetas de crédito, futbolistas… ¡Vamos, Javi, no me jodas!

HABIB.- Habib. (Enfatiza) Ha-bib.

PEPE.- Soñar es gratis, de acuerdo. Y mucha culpa no es vuestra. Pero, ya ves, Europa no es como os la venden. Y, joder, tío, si lo piensas fríamente, no os sale cuenta.

(Pausa.  HABIB alza la cabeza con la mirada perdida)

PEPE.- ¿De qué os sirve saltar las vallas, traspasar tantas barreras para acabar, en el mejor de los casos, en el top manta de las calles europeas? (Pausa) ¿Eh? (Pausa) ¿De qué cojones os sirve? Siga leyendo

Tres libertarios franceses en las cárceles franquistas

Alain Pecunia en la actualidad en su casa en París.

Alain Pecunia en la actualidad en su casa en París.

Texto: Steven Forti. / Historiador.

Fotografías: Archivos personales de Jacqueline Tardivel y Alain Pecunia.

“Fueron unos años solares y felices. ¡Era cojonudo! Queríamos hacer la revolución. ¿Valía la pena? Sí, lo tengo claro: ¡valía la pena!”, explica, amable y dicharachero, en una conversación telefónica desde su casa de París, Alain Pecunia. Con estas palabras resume sus años mozos, durante la década de los sesenta, entre la Francia de De Gaulle y la España de Franco. La historia de Alain Pecunia es poco conocida a este lado de los Pirineos, aunque su vida tiene mucho que ver con España y con el antifranquismo. En 2004 relató aquellos años en Les ombres ardentes. Un français de 17 ans dans les prisons franquistes. “Se habla mucho de los intelectuales que lucharon contra Franco, pero de los obreros y de los campesinos muy poco. Es por esto que escribí este libro”, comenta. “En la cárcel de Carabanchel estaba con los campesinos de Valencia y con los mineros de Mieres. A ellos les dediqué Les ombres ardentes, para que no nos olvidemos de sus luchas”. Siga leyendo

Diego Díaz: El próximo 15-M no será televisado

Diego DíazEn 1971, en plena resaca de Mayo del 68, de las grandes movilizaciones por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam, Gil Scott-Heron compuso una canción titulada La Revolución no será televisada. Hoy, parafraseando a ese gran poeta norteamericano, me atrevería a decir que, el próximo 15-M, la nueva revuelta ciudadana que venga, ya sea por tierra, mar o aire, tampoco será televisada, o al menos no nos sacará tan favorecidos. Se ha hablado mucho del papel que jugaron las redes sociales y las nuevas tecnologías en la aparición del Movimiento 15-M, pero su carácter multitudinario e intergeneracional no se explica tampoco sin el extenso y favorable tratamiento que dieron de él la televisión y la mayoría de los grandes medios, sorprendidos por aquella inesperada irrupción de la ciudadanía en las plazas. Siga leyendo

Milio Rodríguez Cueto: Llondres nel parque

Llondra nel parque Isabel la Católica de Xixón. Semeya / David Álvarez.

Llondra nel parque Isabel la Católica de Xixón. Semeya / David Álvarez.

Si vive usté en Xixón, enteraríase de que les llondres (las nutrias) fixeron esti inviernu carniceríes de pluma nel parque Isabel la Católica. Tan gorda fue la matanza, qu’una conceyala de la oposición (equí lo importante ye la so sensibilidá animal, non en qué grupu milita… asina que vamos decir que ye del Partíu de la Pluma, pa en delantre PP) garró la palabra en favor de les víctimes, imposibilitaes pa la quexa pola so condición avícola. La conceyala sensible pide proteción pa los coríos y los pavos reales. Siga leyendo

Pepe el Ferreiro: Ver solo lo idílico

Pepe el Ferreiro ACSalgo a veces a pasear acompañado de mi esposa Olga. Como lo que observo y el comportamiento de los que gobiernan no lo veo muy acertado, dice que soy muy negativo. O sea, que las obras hay que verlas positivamente. Tiene razón: solo siendo positivo se puede ser feliz. Así que, desde ahora, ¡se acabó esa costumbre mía de mirar lo que me rodea como si se tratara de un desastre! ¡La vida es bella y lo que hay en este país, también! Además nada es tan perjudicial que mate si la dosis es adecuada. Solo está disconforme el necio, el ciego, el lerdo, el que discrepa porque es un raro… y yo, ¡claro! Siga leyendo

“Sospecho que mi hijo es trotskista”

Una manifestación convocada por el Sindicato de Estudiantes durante una jornada de huelga. Foto / Mario Rojas.

Una manifestación convocada por el Sindicato de Estudiantes durante una jornada de huelga. Foto / Mario Rojas.

Atacado por la derecha más recalcitrante y visto siempre con recelos y como una organización sospechosa por amplios sectores de la izquierda, el Sindicato de Estudiantes es un colectivo siempre rodeado de cierto halo de misterio y cuya historia se remonta a las grandes movilizaciones estudiantiles de mediados de los años ochenta, y a la expulsión de un pequeño grupo trotskista dedicado al entrismo en el seno del PSOE y de la UGT.

Diego Díaz / Historiador. Siga leyendo

Japón vuelve a la energía nuclear

Tras el accidente de Fukushima se anunciaron medidas antinucleares que ahora se olvidan.

Tras el accidente de Fukushima se anunciaron medidas antinucleares que ahora se olvidan.

Rita Álvarez Tudela / Periodista (Kioto, Japón). Cuando han pasado tres años del desastre de Fukushima, que puso en jaque los más avanzados sistemas de seguridad en la planta nuclear japonesa y que dejó en entredicho los planes en torno a esta energía en muchos países del mundo, el Gobierno de Shinzo Abe aprueba ahora seguir utilizando la fisión atómica para generar electricidad. Siga leyendo

Leticia Sánchez: Huir de la mediocridad

Leticia SánchezEscribía el otro día Manuel Astur sobre la mentira mil veces repetida de que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad. De hecho, el niño aún no sabe qué es la verdad o la mentira, y en su realidad no hay diferencia entre una y otra, y no hay nadie más mentiroso que un borracho, pues se miente incluso a sí mismo. Añadía Astur que hoy en día, a este mito de la verdad, también habría que añadirle las redes sociales: los perfiles de Facebook se parecen a un borracho, pues, cuando decidimos qué mostrar o dejar de mostrar, o fingimos enemistades o una grandísima amistad con personas que no conocemos, o mostramos un fanatismo que cara a cara no tenemos, lo hacemos no tanto para engañar a los demás como para engañarnos a nosotros mismos; también se parecen a niños, ya que, con demasiada frecuencia, no somos capaces de distinguir entre realidad y ficción. Siga leyendo