“Se habla de si somos o no asumibles como si fuéramos un despilfarro”

Entrevista a Óscar Vega, presidente del comité de empresa de RTPA

Bernardo Solís/Periodista. Las declaraciones del Gobierno del Principado han vuelto a poner en alerta a los trabajadores de la RTPA. Ya no se habla de

privatización, sino directamente de cerrar la televisión pública asturiana. AtlánticaXXII.com ha hablado con Óscar Vega, representante de los trabajadores, para conocer el ánimo de los empleados ante las últimas amenazas políticas.

¿Se sienten los trabajadores de RTPA un arma arrojadiza de los partidos políticos en estas elecciones autonómicas?

En las pasadas elecciones autonómicas el tema de la radiotelevisión púlica ya estuvo situado en el centro del debate político a nuestro modo de ver con claros fines electorales. Luego llegó el silencio y ahora lo vuelve a introducir el Gobierno del Principado de Asturias en la campaña electoral nuevamente con fines electorales pero sin plantear ni diálogo ni soluciones, intentando justificar su estrategia de asfixia económica, los impagos de 2011 y su animadversión contra un servicio público esencial.

A los trabajadores se nos ha utilizado como arma arrojadiza en unas ocasiones y como simples daños colaterales en otras. Ahora se refieren a nosotros como un gasto más, como una mercancía. Se habla de si somos o no asumibles como si fuéramos un despilfarro, sin que casi nadie se pregunte si son asumibles los 100.000 parados en Asturies y subiendo, si son asumibles los
continuos rescates a la banca con dinero público, si es asumible el fraude fiscal o si es asumible la corrupción, los chanchullos y el despilfarro sin ningún tipo de control.  Somos personas trabajadoras con unas necesidades vitales que mantener. Que nadie se olvide de esto.

Ningún partido político está demostrando tener interés real en defender una RTPA de verdadero servicio público, hecha con criterios profesionales y al servicio de la ciudadanía y no de los gobiernos de turno o los intereses partidistas. Ahora en campaña tenemos la sensación que a todos les interesa más apoyarnos o no según esto concuerde con sus estrategias políticas antes que sentarse a analizar cuáles son los problemas de la radiotelevisión y cómo se les puede dar solución. Hay que dotar de contenido al concepto de servicio público y a la enorme utilidad que a día de hoy siguen teniendo los medios de comunicación públicos. Entre todos han degradado lo que significan estos conceptos y confunden a la ciudadanía.

El viceconsejero de Sector Público, Luis de la Vallina, dice que es inasumible hacer fijos al centenar de trabajadores que trabajan para las productoras externas, y que eso conduciría “de forma casi inevitable” al cierre de la televisión autonómica asturiana. ¿Qué alternativas proponen ustedes?

La alternativa la tenemos muy clara: convertir en plantilla de RTPA todos los puestos de trabajo estructurales y que son directamente dependientes de la misma. No hablamos de un aumento de plantilla, que quede claro. La RTPA necesita una cantidad X de mano de obra que ya existe bien en plantilla directa de RTPA o bien en productoras y empresas auxiliares. Quien montó todo esto se decantó por una estructura que choca con la legalidad, que se está revelando como fraudulenta, que fomenta la precariedad laboral, los despidos libres, la indefensión de los trabajadores frente a los abusos y que alimenta además una red empresarial ficticia de carácter clientelar con numerosos agujeros oscuros por los que se van cantidades desconocidas de dinero sin ningún control.

Para que quede claro pongamos un ejemplo de los que ya tienen sentencia reconocida como cesión ilegal: la empresa Teletemas suministraba a RTPA seis redactores para hacer noticias para los informativos y el programa ‘Amanecer’. Entre los dos contratos RTPA pagaba más de 300.000 euros. Contratar directamente a estos seis redactores, incluyendo las cotizaciones que tiene que hacer la empresa, le costaría a RTPA no más de 200.000 euros. Si tenemos en cuenta que tanto el lugar de trabajo como todo el equipamiento necesario para hacerlo los aporta RTPA, se están pagando 100.000 euros de más por el trabajo de seis trabajadores.  Si extrapolamos a todas las empresas existentes, imagine el ahorro que se puede hacer tan solo eliminando intermediarios y legalizando las relaciones con los trabajadores.  ¿Adónde se ha ido todo ese dinero? ¿En qué se ha invertido? ¿Qué clase de riesgo han asumido la mayoría de empresarios que solo se han limitado a cobrar, gestionar nóminas y atentar en muchos casos contra la dignidad de los trabajadores con todo tipo de abusos?

¿Se ven ustedes amenazados por las palabras del viceconsejero?

Lo entendemos como un movimiento más dentro del juego político de la campaña electoral y una apuesta por degradar la imagen pública de la RTPA, pero en cualquier caso no nos sentimos más amenazados que antes. No nos gusta que se trate de confundir a la gente con informaciones erróneas y queremos dejar claro que internalizar los puestos de trabajo que están siendo objeto de cesión ilegal no supone un sobrecoste sino un ahorro para RTPA.

¿Creen que estas declaraciones son un paso más en la privatización de la TPA?

Foro siempre ha defendido el cierre o la privatización de la RTPA. En la misma línea está instalado el Partido Popular aunque parece ser que la ley del tercer canal no va a permitir la privatización y sí la externalización total de los canales autonómicos. Es necesario aclarar que la RTPA ya se encuentra a día de hoy prácticamente toda ella privatizada o externalizada y que esto hace que haya un trasvase de dinero público de manera directa a manos privadas con el añadido de la problemática laboral y legal antes mencionada y que, por supuesto, también afecta a la calidad del servicio que prestamos. Un canal autonómico 100% privado no parece que fuera viable sin subvenciones públicas. En conclusión, alrededor de la contraposición público-privado se está haciendo bastante demagogia por parte de todos los partidos, que no hablan claro y se limitan a usar los conceptos de manera vacía y confusa.

¿Cómo afectaría a la sociedad asturiana esa privatización?

La sociedad asturiana perdería un servicio público que está declarado como esencial y por el que, aún asumiendo que está mal gestionado, que su modelo de programación sea manifiestamente mejorable o sus informaciones partidistas, podemos luchar para mejorarlo y para ponerlo al servicio de la ciudadanía. Y a pesar de todo ello y de todas las críticas que hacemos con la intención de mejorar, la RTPA ha aportado ya cosas muy positivas para la sociedad asturiana en muchos aspectos: cercanía, vertebración territorial, cohesión social, visibilización del mundo rural, promoción cultural y lingüística, trabajo… Los medios privados están al servicio de sus amos y poco se puede decir en ese sentido salvo a nivel legal o ético o salvo que reciban subvenciones públicas, pero entonces ¿para qué la privatización? El valor de una radiotelevisión pública a nivel cultural, social, laboral y económico resulta incalculable.

A su juicio, ¿Cómo puede ser un modelo viable de televisión autonómica pública en Asturias?

Para que sea viable lo primero de todo es querer que lo sea y quererlo de manera honesta y responsable. Si no se cumple esta premisa antes o después no lo será. En segundo lugar debe dotarse de una plantilla estable, la que necesite, que cumpla con la legalidad y que permita a los profesionales y creativos del audiovisual desarrollar su trabajo con libertad y motivación. Crecer profesionalmente. Se trata de ir haciendo una radiotelevisión cada vez mejor, de más calidad, que contribuya a la formación de ciudadanos críticos y en definitiva a una sociedad mejor, más justa. El audiovisual es un sector en el que sus trabajadores suelen tener carácter vocacional y si se les respeta y se les trata con un mínimo de decencia la entrega suele ser máxima. Si se les exprime como a una naranja acaban quedando sin zumo.

A nivel de programación es necesario poner al frente de la parrilla a un buen profesional defensor del servicio público, honesto, responsable, amante de la comunicación y que crea en lo que hace. El señor Guerenabarrena hizo mucho daño en este sentido pues era todo lo contrario. Teniendo en cuenta los objetivos de una televisión pública de carácter autonómico recogidos en la propia legislación de creación del ente, parece lógico basar la programación en la producción propia de forma abrumadora que busque la conexión con todos los espectros de la sociedad, con las minorías. Deben tener cabida los contenidos de carácter cultural, musical, informativo, de debate, deportivos… en diferentes formatos, pero siempre buscando la cercanía con las realidades múltiples que se dan en Asturies. El carácter experimental es muy importante y habiendo voluntad las posibilidades y potencialidades son enormes. Tienen que explorarse. Se debe hacer a la sociedad civil más partícipe de un medio de comunicación que paga con sus impuestos, a los profesionales y creativos que la hacen, a los movimientos culturales, a los estudiantes del audiovisual… Tiene que haber debate sobre todo esto, abierto y participativo. La propia radiotelevisión sería la mejor ventana para debatir cómo tiene que ser, mirarse a sí misma y definir su modelo de manera abierta y transparente. Pero para todo esto tienen que apartarse a un lado los intereses partidistas y la opacidad.

¿Cómo ve el futuro de la RTPA tras las elecciones autonómicas?

El peor escenario es que la coyuntura económica, los brutales recortes que están por venir, el robo y la estafa que estamos sufriendo junto con la irresponsabilidad de los políticos lleve a su cierre. El mejor escenario sería tener en cuenta las cuestiones que se apuntan en las anteriores preguntas y voluntad de querer tener una radiotelevisión de verdadero servicio público. ¿El futuro más probable? Resulta difícil saberlo pero apunta a que se siga recortando de abajo a arriba, haciendo pagar la crisis de la RTPA a los trabajadores más indefensos y más precarios y que se intenten hacer las mismas cosas, con menos gente, exprimiéndola más y con peor calidad. Los gobiernos van a querer seguir teniendo un medio de comunicación a su disposición en cualquier caso. Debemos luchar para cambiar la tendencia más realista y pasiva y avanzar hacia la más utópica.

¿Se ven los trabajadores respaldados por la opinión pública?

Públicamente en todo este debate prácticamente solo han participado los partidos políticos y como trabajadores no nos sentimos respaldados por ellos. Se echa de menos una mayor implicación en la defensa del servicio público con las críticas que se quieran de todo tipo de organizaciones, colectivos sociales y personas de relevancia pública. Pero ese es un problema más amplio de desmembración y pasividad de una sociedad civil que de momento permanece más a verlas venir que a coger el toro por los cuernos y ser protagonista de la historia.

¿Qué medidas de presión piensan tomar?

Estamos continuamente valorando e intentando unificar criterios para desarrollar una estrtategia de lucha en defensa de nuestros intereses y de los de la RTPA, pero no resulta fácil. Si somos o no capaces de hacer algo en este sentido los hechos lo demostrarán.

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