Carolina Bescansa: “No nos queda otra que gobernar”

Monereo, Rendueles, Bescansa y León posan antes de comenzar el debate. Foto / Iván Martínez.

Luis Feás Costilla / Periodista.

“No nos queda otra que gobernar. Mientras lo haga esta gente, es imposible que cambie el statu quo”. Con estas palabras, la diputada en el Congreso y fundadora de Podemos Carolina Bescansa respondía ayer a la pregunta planteada en la última mesa de debate de la Universidá de Primavera de Oviedo, que se celebraba bajo el título “¿Qué hacer? El momento político”.

Aparte de Bescansa, que además de diputada por Unidos Podemos es socióloga y politóloga y especialista en Metodología de la Investigación en Ciencias Sociales, de la que es profesora de la Universidad Complutense de Madrid, intervinieron el también diputado Manolo Monereo, licenciado en Derecho y Ciencias Políticas y autor de numerosos artículos en medios de comunicación y varios ensayos sobre política, economía e historia, y Emilio León, licenciado en Ciencias Físicas y portavoz del grupo parlamentario Podemos Asturies en la Junta General.

Como presentador ejerció el filósofo César Rendueles, que es sociólogo y escritor, así como profesor en el Departamento de Teoría Sociológica de la Universidad Complutense de Madrid.

Para Carolina Bescansa, el breve tratado político de Lenin que dio nombre al debate fue “un éxito de marketing y un titulazo”, pero su lectura ha generado “una frustración de expectativas enorme”, porque no contenía ninguna respuesta. Sin embargo, ella sí que se atrevió a dar una: “Lo que hay que hacer es gobernar, es la única salida que tenemos. En Podemos nos da la sensación, porque salimos mucho en la tele, de que han cambiado mucho las cosas, pero es un espejismo. Hemos cambiado el sistema de partidos español, pero no la situación de la gente”.

La que fuera una de las fundadoras de Podemos confesó que “cometí el error de sobrevalorar la capacidad del parlamentarismo español, un sistema que esconde una enorme capacidad de control por parte del Gobierno. Pensamos que con un Gobierno en minoría podíamos cambiar las cosas, pero el Congreso no puede hacer nada que afecte a los Presupuestos del Estado. Nos aburrimos allí”, reconoció.

Según afirmó, “el PP está sometiendo al sistema a un test de estrés, de presión, por el que de vez en cuando se produce alguna fuga, como en un submarino. Con el control del Poder Judicial, el PP está defendiendo su impunidad. El submarino no sale a flote para no ir a la cárcel, para garantizar su impunidad. El Poder Judicial está a un nivel de corrupción similar al político, en sus estructuras dirigentes”.

“Tendríamos que recuperar la soberanía, pero no somos capaces. No nos queda otra que gobernar y proponer los mecanismos para que no se pueda vetar la acción parlamentaria. Mientras gobierne esta gente, es imposible que cambie el statu quo”, concluyó.

Por su parte Manolo Monereo, que se confesó como “viejo leninista”, sostuvo que “no podemos estar al margen de la batalla política. Continuamente emergen movimientos políticos al margen de nosotros. La antipolítica de la política empieza a funcionar, como por ejemplo las protestas contra la ley de sucesiones. Hay que organizar una gran batalla de masas en torno a un alternativa seria al capitalismo, con un programa claro que la gente entienda. Hay que usar la unidad, hacer de ella una gran alternativa. Las crisis desvelan siempre la realidad que está oculta”, aseguró.

Los ponentes escuchan a Monereo durante su intervención. Foto / Iván Martínez.

En cuanto a Emilio León, que defendió que Asturias siempre ha sido un “laboratorio político”, afirmó que tan importante como el PP en este juego de poder es el PSOE, que en su opinión se encuentra “en descomposición”: “hay que pensar qué hacemos con él”. Con la nueva victoria de Pedro Sánchez, “el PSOE ha vivido un momento ‘Podemos’, con un gran salto generacional, pero es posible que eso no tenga más efecto que el de una mascarilla de rejuvenecimiento”.

A preguntas de César Rendueles, preocupado por “el día después”, el debate se centró en la unidad y cómo se construye una mayoría social, algo a lo que al portavoz del grupo parlamentario de Podemos en Asturias le pareció impensable si no se consigue que aparte de la acción política “siga la movilización social”. “La unidad hay que conseguirla con ese 40% que no ha ido a votar. Mientras sigan los mismos gobernando las naves, necesitamos aprender a jugar de otra manera, con flexibilidad táctica, tendiendo puentes levadizos para aprovecharse de que somos más”, aseguró.

Para Monereo, que se reafirmó en la unidad de la izquierda, hay que intentarlo “todo menos el repliegue”, dando el salto de “lo cuantitativo” a “lo cualitativo”, mientras que Bescansa, que se mantuvo apartada del enfrentamiento entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, aseguró que “hemos conseguido llevar la movilización al cambio político, pero se acabó la épica. La unidad popular es mucho más que la unidad de la izquierda y en estos últimos años hemos comprobado que el camino del cambio histórico es mucho más coñazo de lo que habíamos pensado”.

La Universidá de Primavera, organizada por el Institutu Asturies 2030 y ligada a Podemos y sus confluencias, pretende convertirse en un espacio central de debate, reflexión y encuentro. Cada año estará dedicada a un tema central sobre el que se desarrollarán charlas, mesas redondas, debates, talleres y presentaciones sobre temas de actualidad, en los que también tendrán cabida el arte y la cultura. En esta primera edición, el foco estuvo puesto en la Unión Europea y su futuro.

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