El nuevo secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, estuvo en Asturias, en el primer acto tras su elección, para ratificar a Javier Fernández como candidato socialista a las elecciones del próximo 25 de marzo. Como era previsible, volvió a Madrid sin decir ni una palabra sobre sus relaciones, personales y de partido, con los implicados en el escándalo de corrupción más grave ocurrido en Asturias. Pero su silencio no puede esconder el protagonismo determinante que el Caso Marea está alcanzando en este inicio de campaña electoral en Asturias. La mitad de los primeros nombres tachados de la lista electoral socialista están marcados por la alargada sombra de una trama de corrupción monumental que apenas ha resonado fuera del Principado.
El Caso Marea ha salpicado a la Administración pública asturiana –desde consejeros a decenas de funcionarios-, partidos políticos, sindicatos, empresarios, Universidad…Un escándalo de corrupción sistémico Siga leyendo








