El doctor Calandre contra el BOE

Las cartas que escribió el Dr. Luis Calandre dentro de la legalidad republicana le costaron muy caras.

Las cartas que escribió el Dr. Luis Calandre dentro de la legalidad republicana le costaron muy caras.

Cristina Calandre Hoenigsfeld / Institucionista.

El 29 de septiembre se cumple el 54 aniversario de la muerte del Dr. Luis Calandre Ibáñez, mi abuelo, y, a pesar de todos los años que llevo reivindicando su figura, como científico, médico y republicano, no he conseguido que las instituciones se interesen por su vida y obra con la importancia que su figura merece.

Durante la Guerra de España, estuvo Luis Calandre luchando en la defensa de la legalidad republicana, desde su puesto en el Hospital de Carabineros, situado en la Residencia de Estudiantes, donde se curaron a cientos de milicianos de una epidemia de malaria y donde hizo construir un refugio antiaéreo para protegerlos (ahora medio destruido, a pesar de que el lugar tiene protección como Bien de Interés Cultural desde 1978).

Por lo bien que cuidó de los edificios fue nombrado por el Gobierno legítimo de la II República subdelegado de la Junta para la Ampliación de Estudios.

Esta institución republicana, la JAE, siguió activa durante toda la guerra, hasta abril de 1939, en las ciudades de Madrid, Valencia y Barcelona, bajo la legalidad de la Constitución republicana de 1931.

Por el contrario, en el BOE del pasado 19 de agosto, con motivo de las cuentas anuales de la Fundación de la Residencia de Estudiantes (presidida por la Monarquía), aparece una disposición del Ministerio de Educación y Cultura en la que se da por legal un decreto franquista de 19 de mayo de 1938, que pretendía disolver a la JAE, o, lo que es lo mismo, dan por legal el golpe de estado franquista del 18 de julio de 1936, que quería ilegalizar a todos los científicos republicanos que trabajaron en la JAE durante la guerra.

También presumen de su galardón “sello patrimonio europeo”, otorgado por la Comisión Europea recientemente a dicha Residencia, a pesar de que destruyera su refugio antiaéreo, un “vestigio arqueológico europeo” en la defensa contra el fascismo. De todo ello tienen ya conocimiento en el Parlamento Europeo, Comisión de Peticiones, por una reclamación que puse hace seis meses.

El Dr. Luis Calandre Ibáñez sufrió cárcel, depuración y multa por su defensa de la legalidad republicana, y creo que el mejor homenaje que puedo hacerle, con motivo de su 54 aniversario, es mostrar en un anexo esta selección de cartas de los años de la guerra, todas con su bella y fina firma, que tantos problemas luego le dio.

Las cartas son, por orden cronológico, una escrita desde su casa en Castellana 30, dirigida al presidente a la Cruz Roja republicana, el 2 de agosto de 1936, demostrando su fidelidad a la República (esta carta le supuso muchos problemas), otra desde el Hospital de Carabineros a la Agrupación madrileña socialista, en 1937, solicitando ayuda, una tercera también desde el Hospital a su amigo y paciente, el poeta Juan Ramón Jiménez, que está en La Habana, comentándole la de bombas que caen en la Residencia, y finalmente una cuarta carta a Tomas Navarro Tomas, dándole gracias por su nombramiento como subdelegado de la JAE.

ANEXO 1 cartas_Página_1

ANEXO 2 cartas_Página_2

 

 

 

ANEXO 3 cartas_Página_3

 

ANEXO 3 cartas_Página_4

ANEXO 4 cartas_Página_5

 

 

Deja un comentario