FADE y CCOO también pagan salarios con la formación

Un curso de FOREM. Foto / María Arce.

No solo UGT desvió dinero de las subvenciones de la formación para pagar nóminas de sus empleados. También se constata en FADE y CCOO. La patronal remite los cursos a sus asociaciones, que son quienes obtienen grandes beneficios con ellos. CCOO estuvo sometida a una investigación por la Fiscalía durante casi un año, similar a la de UGT que acabó en una denuncia en el Juzgado. En cambio la de CCOO fue archivada.

Xuan Cándano / Periodista.

El opaco negocio empresarial

En FADE reina “la tranquilidad total y absoluta”, según su secretario general, Alberto González, que recibió a esta revista durante una tarde entera y dio toda clase de explicaciones sobre los cursos de formación que gestiona la patronal asturiana. “Todos los fondos están justificados y revisados por arriba y por abajo, desde 1999 hacemos auditorías y hay otra del Principado”, relata.

FADE recibió desde el año 2000 sesenta y tres millones de euros para la formación, que viene a ser la misma cantidad que se repartieron entre UGT y CCOO en Asturias en virtud del pacto que supervisa el Principado, que adelanta el dinero que llega del Fondo Social Europeo y desembolsa un 20% de las cantidades asignadas. Desde hace bastantes años la patronal asturiana hace de intermediaria y quienes se encargan de los cursos son sus asociaciones, que son las grandes beneficiadas. En los tres últimos años, con las rebajas de recortes que trajo la crisis, los cursos supusieron 6 millones que se repartieron entre una veintena de asociaciones, desde las más potentes, como FEMETAL, CAC (Construcción) o ASETRA (Transporte) a otras más modestas, como la de empresas de peluquería o la de confitería.

Aunque Alberto González asegura que no ganan dinero con la formación, porque se limitan a coordinar, marcar prioridades y supervisar las justificaciones al Principado, no oculta que las cinco personas de la plantilla de FADE que se dedican a estas tareas cobran el 100% de sus nóminas de la formación. Llegaron a ser diez. Los cursos de formación llegaron a aportar en la época de esplendor el 33% de la masa salarial de la plantilla de FADE, que ahora es de medio centenar de trabajadores. Hoy se sitúa en el 6%, según su secretario general. También cobra los polémicos costes indirectos (material, luz , agua) por los que la ley permite no justificar hasta un 20% de la subvención recibida.

Pero si FADE subcontrata los cursos a sus asociaciones, éstas lo hacen también a otras empresas o consultorías, una práctica que reprueba en sus informes la Sindicatura de Cuentas y que además hace muy difícil su seguimiento. Es un mundo opaco del que nadie quiere dar muchas explicaciones. Esta revista se dirigió para ello a FEMETAL, que no contestó al cuestionario enviado. “Es imposible seguirles la pista”, lamenta un funcionario con muchos años de experiencia en el control de estas actividades. FADE suspendió en dos ocasiones cursos y disolvió a las asociaciones que los organizaban al detectar irregularidades, según datos que aporta Alberto González sin citar nombres.

En FADE parecen un tanto incómodos con este sistema, que dicen que cuestionaron en 2002, aunque cedieron por falta de apoyo para cambiarlo de UGT, CCOO y el Principado. Tampoco la CEOE, la gran patronal española, oculta la gran bolsa de corrupción que rodea a la formación en España. En un informe de 2012 detectaba irregularidades por valor de millón y medio de euros.

Concentración contra la patronal convocada por UGT y CCOO frente a la sede de FADE el pasado 23 de febrero. Foto / Pablo Lorenzana.

Archivada la denuncia a CCOO

No parece que en CCOO reine la misma tranquilidad que dicen tener en FADE. Su responsable de Empleo y Formación, Adrián Redondo, se negó a hablar con ATLÁNTICA XXII, asegurando (por whatsapp) que no lo hace en relación a este tema con ningún medio y que su sindicato no tiene ninguna causa judicial abierta. Es cierto, pero la pudo tener, porque el fiscal Gabriel Bernal, el mismo que denunció a UGT, mantuvo durante casi un año una investigación abierta a CCOO por los cursos de formación a raíz de la denuncia “de un particular”, según información de la Fiscalía. Cuando finalizó el plazo de un año archivó la denuncia, que.documentaba que CCOO cargó en 2008 y 2009 salarios de personas de su ejecutiva y de trabajadores del sindicato a las subvenciones del Principado por la formación. Entre ellos estaba Adrián Redondo, que entonces era secretario de Juventud. El 100% de doce de sus nóminas y el 50% de una paga extra se pagaron con una subvención de 1.517.360 euros. La Nueva España publicó una de esas nóminas en junio del año pasado.

CCOO desviaba el 100% de los cursos de formación a una fundación que montó para impartirlos, FOREM, cuyo patronato presidía Adrián Redondo. Fue disuelta en 2015, cuando ya se habían destapado los escándalos sobre estas subvenciones. En CCOO estaban orgullosos de la profesionalización de FOREM y la calidad de los cursos impartidos, aunque la disolución de la fundación fue traumática y supuso conflictividad y denuncias para el sindicato. Tenía 50 personas en plantilla y unos 100 eventuales. Sus sueldos no eran malos. “Teníamos un gran convenio, ni el confederal era tan bueno”, recuerda una de las personas con mando en plaza en FOREM, que no observó desvíos de dinero ni irregularidades, excepto en las justificaciones de los cursos. “Estábamos asfixiados por la burocracia, todo el día cubriendo papeles con una normativa muy rígida. Las justificaciones eran de pena, pero nadie se llevaba el dinero para casa”.

En época de Alberto Rubio como secretario general, en Comisiones Obreras se sondeó la posibilidad de montar un conglomerado de empresas para obtener más beneficios de la formación, como hizo UGT, pero se desechó la idea. A la vista está que fue una feliz decisión.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 49, MARZO DE 2017

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Ilustración / Alberto Cimadevilla.