Fondos reservados: también en los Ayuntamientos

Agustín Iglesias Caunedo (PP) interviene en el pleno en el que dejó la Alcaldía de Oviedo. Tras él, su sucesor Wenceslao López (PSOE) y Rubén Rosón (Somos). Foto / Eloy Alonso - Semeyapress.

Agustín Iglesias Caunedo (PP) interviene en el pleno en el que dejó la Alcaldía de Oviedo. Tras él, su sucesor Wenceslao López (PSOE) y Rubén Rosón (Somos). Foto / Eloy Alonso – Semeyapress.

Pablo Batalla y Xuan Cándano / Periodistas.

En los grandes Ayuntamientos también hay fondos reservados. En Oviedo han causado el primer desencuentro entre los componentes del tripartito de izquierdas que ha puesto fin a veinticinco años de gabinismo. En este asunto, Izquierda Unida es aliada del PP y enemiga de PSOE y Somos.

Las asignaciones económicas municipales en Oviedo son especialmente cuantiosas, y lo seguirán siendo en esta legislatura porque la propuesta de Somos y PSOE de reducirlas no prosperó, aunque sí en cambio el aumento pactado por PP, IU y  Ciudadanos. Los 37.000 euros del importe fijo anual del año pasado, que Somos y PSOE querían reducir a 26.000, ascienden ahora a 44.000, a lo cual se suman 10.000 euros de asignación anual por concejal, que Somos y PSOE querían reducir a 7.000.

Conseguir una explicación de Izquierda Unida sobre ese pacto contra natura no ha sido tan difícil como sondear a los jefes de prensa de los grupos parlamentarios. Cristina Pontón, portavoz del grupo, justificaba el llamativo desencuentro de IU con PSOE y Somos explicando que los grupos, al menos el suyo, necesitan la asignación, todo el monto de la cual se ha gastado en años anteriores sin que, sin embargo, se haya diferido dinero para gastos de IU Asturias.

«Todos los gastos de este grupo municipal están fiscalizados por el Servicio de Intervención del Ayuntamiento», apunta Pontón, que, ella sí, proporciona a esta revista un desglose pormenorizado de la última asignación. Según la información suministrada, el grupo municipal de IU Oviedo dedicó su asignación a tres bloques de gastos: el organizativo (asistencias técnicas de gabinete; campañas de presupuestos participativos; comisión de investigación de Los Palacios; asesoría jurídica, económica y urbanística; actos de carácter político propios o en colaboración con otras fundaciones; alquiler de espacios públicos como el Aula Magna de la Universidad de Oviedo; gastos de prensa diaria, etcétera), el de campañas informativas, actividad política y colaboración y actividades junto con colectivos sociales y plataformas (gastos de imprenta, difusión y diseño de diferentes campañas informativas, bien propias o bien en colaboración con asociaciones vecinales; gastos de publicaciones en prensa, cuñas de radio y diferentes medios de comunicación; derechos de películas para ciclos de cine; gastos de transporte y estancia para ponentes) y formación, bloque cuyo único ítem es «gastos derivados de cursos de formación para los concejales: transporte y estancia».

A Ana Taboada, portavoz de Somos Oviedo, no le satisfacen estas explicaciones. La cabeza de la formación morada en Oviedo explica a esta revista algo similar a lo expuesto por Dani Ripa con respecto a la Junta: los gastos de la asignación municipal son atentamente fiscalizados por los organismos competentes y «tú no puedes hacer una transferencia a tu partido tal cual», pero hay triquiñuelas que permiten sortear ese obstáculo. Taboada aporta algunos ejemplos: «Si tú justificas una transferencia al partido con que el partido te cede el uso de un local o la entidad jurídica del partido te hace una asesoría de algún tipo, el interventor te lo pasa como suficiente». Según asegura Taboada, IU acostumbra a operar de este modo y la coalición dedica el dinero así ingresado a «financiar situaciones como la defensa de trabajadores en lucha», algo que no le sirve como justificación. «Las ayudas a los grupos municipales son para política municipal del grupo. Tienes que limitarte a ese tipo de gastos», critica la vicealcaldesa.

¿Qué sucede mientras tanto en la otra gran ciudad de Asturias, Gijón? Allí, la partida finalmente aprobada es la siguiente: 3.149 euros mensuales para cada grupo político (por lo tanto 37.788 anuales) más 315 euros mensuales por cada concejal (por lo tanto, 3.780 euros anuales, mucho menos que los 10.000 de Oviedo). En la capital de la Costa Verde, la nota discordante la puso Xixón Sí Puede, que exigió que el módulo fijo fuera de 2.205 euros y el añadido por concejal de 220. Al exigirlo en solitario, la enmienda fracasó.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 40, SEPTIEMBRE DE 2015

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