Fundación Barredo, el ‘chiringuito’ más endeudado

Laboratorio de ensayo de ventiladores a altas temperaturas de la Fundación Barredo en San Pedro de Anes (Siero). Foto / Imanol Rimada.

Juan Pedro Cayuela / Periodista.

La Fundación Barredo presenta el dudoso honor de acumular la casi totalidad del endeudamiento vivo de todas las fundaciones públicas de Asturias con 3.230.000 euros a 31 de diciembre de 2015, según el último informe de la Sindicatura de Cuentas.

La entidad nació en 2001 y tiene su sede en las antiguas instalaciones del emblemático pozo Barredo de Mieres. Dedicada a la promoción y desarrollo de la I+D y la formación para las industrias extractivas y las actividades subterráneas, presenta una particularidad muy especial. Solo dos empleados han manejado desde su creación alrededor de 30 millones de euros de dinero público. Unas subvenciones que en el último lustro rondan el millón de euros anual y han sido destinadas en su mayor parte al pago de la deuda por la construcción de su Centro Experimental de Siero.

El director de la Fundación, José Benito Solar, y su secretario, Gonzalo Martín Morales de Castilla, son dos altos funcionarios del Principado para los que no existen expedientes de declaración de compatibilidad, como reconoció la propia Consejería de Hacienda a las quejas planteadas por la diputada de Podemos Asturias Lorena Gil.

Benito Solar es jefe del Servicio de Promoción y Desarrollo Minero, mientras que Morales de Castilla es jefe del Servicio de Asesoramiento Jurídico Administrativo, ambos de de la Consejería de Empleo, Industria y Turismo. Sorprende la poca preocupación del Gobierno sobre esta compatibilidad cuando, por ejemplo, los profesores de los conservatorios de música padecen una aplicación de la Ley de Incompatibilidad bastante rigurosa que les pone trabas a dar conciertos.

En respuesta a ATLÁNTICA XXII, Morales de Castilla ha manifestado que como funcionario “las relaciones con los medios” se realizan a través del Gabinete del Consejero. No obstante, sí ha apuntado que no solicitó ningún expediente de compatibilidad porque al no recibir remuneración no era necesario. Asimismo, ha señalado sobre cómo ha compatibilizado sus dos cargos que el trabajo que ha realizado en la Fundación hasta “fechas recientes”, a la espera de que sea oficial su abandono, era “el mismo” que desarrollaba en el servicio de Asesoramiento Jurídico.

Solar -que no atendió la llamada de esta revista, como la Consejería de Industria- y Morales no se han enfrentado a este tipo de problemas. Gestionan presupuestos millonarios en “su tiempo libre”, tal y como afirmó en la Junta General el consejero de Industria, Francisco Blanco. Morales, además, pertenece a un servicio encargado de controlar la justificación de las subvenciones otorgadas por el Principado. En esta multiplicidad de labores y tareas tan normal en Barredo, el controlado forma parte también del organismo controlador.

Asimismo, Solar es el administrador de Gabinete de Servicios Técnicos de Inspección de Cables (GTIC). Una empresa creada en 2007 con un capital de 3.100 euros y comprada por Barredo por 400.000. Un importe que para la Sindicatura se encontraba “sobrevalorado en, al menos, 343.000 euros”.

En este informe de 2013, la Sindicatura añade que no obtuvo “evidencia suficiente y adecuada” de que el precio pagado por esta adquisición equivaliera “a su valor razonable en el momento de la compra”. Además, aseguraba que existió “falta de diligencia” de los gestores del patrimonio.

Exterior del centro de investigación de la Fundación Barredo. Foto / Imanol Rimada.

Las instalaciones de la Fundación

Otro hecho llamativo sobre Barredo es la gestión de su Centro de Investigación y Ensayos de Ventiladores e Incendios en Túneles ‘San Pedro de Anes’, instalado en Siero. Ante la falta de personal de la Fundación, en 2009 se creó una sociedad ex profeso para gestionar estas instalaciones, Tunnel Safety Testing SA (TST), con la que la Fundación firmó un convenio de colaboración que recibió una llamada de atención de la Sindicatura sobre su validez, ya que debería haberse suscrito un contrato de servicios concedido mediante un proceso de adjudicación.

En TST se repite la situación de GTIC. El actual representante de Hunosa en el Patronato de la Fundación, el ex senador del PP, Javier Sopeña, firmaba en nombre de la empresa el convenio para la gestión y el mantenimiento del Centro de Siero.

Al cierre de 2015, el Consejo de Administración de TST estaba formado por las empresas Adaro Tecnología SA; Oca Construcción y Proyectos SA; Aitemin (Asociación para la Investigación y Desarrollo Industrial de los Recursos Naturales ) y Sadim (Sociedad Asturiana de Diversificacion Minera).

De ellas, Aitemin ha sido adjudicataria de dos contratos de I+D con la Fundación Barredo en 2015 y 2016 por un valor conjunto de casi 400.000 euros. A Aitemin pertenecen tanto Administraciones Públicas, entre ellas la propia Consejería de Industria, como diferentes empresas como Adaro, que participa en TST, Hunosa o Talleres Zitrón.

Esta fecunda interrelación entre distintas empresas y la Fundación ha motivado diferentes interpelaciones de la diputada de Podemos Asturias, Lorena Gil, sobre quién se beneficia de unas instalaciones costeadas con dinero público. El consejero de Industria, Francisco Blanco, ha defendido de manera contundente este modelo de gestión que aboga por evitar el gasto en personal para dedicar “casi todo su presupuesto al desarrollo de los proyectos concretos”, como manifestaba el pasado 16 de febrero en la Junta General.

Sin embargo, las dudas que plantea Podemos van dirigidas a a la opacidad de una Fundación de la que “no es posible conocer cuestiones clave” respecto al uso de los fondos públicos. Como explica Gil, el director de la Fundación no fue capaz de precisar ante la Comisión de Hacienda del pasado febrero cuáles eran los importes dedicados a I+D y cuáles dedicados a inversión.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 50, MAYO DE 2017

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