Hoteles sin encanto laboral

Manifestación frente al Hotel León de Gijón. Foto / MAXXII

Manifestación frente al Hotel León de Gijón. Foto / MAXXII.

Dos hoteles asturianos, el León de Gijón y el Gerhotel Los Robles de Oviedo, viven sendos conflictos con sus trabajadores, que denuncian mala gestión empresarial y abusos en las condiciones laborales, sin el apoyo de políticos ni sindicatos.

Elena Plaza / Periodista.

Al León lo pudo la ambición

Llevan desde el 16 de febrero encerrados a turnos de doce horas. Son los dieciséis trabajadores del Hotel León de Gijón que defienden su puesto de trabajo perdido por una mala gestión empresarial. Les alienta el ejemplo de Tenneco y están apoyados por la Asamblea de Trabayadores en Llucha (ATL).

Todo comenzó con la concesión municipal en 2001 del hotel de cuatro estrellas La Llorea a Tascón Hermanos SA, propietarios del Hotel León (que rechazaron colaborar en la elaboración de este reportaje). Hasta entonces la historia del Hotel León era la de una gran familia en la que se incluía a los empleados. Cuarenta años sin ningún problema. Hasta que Miguel Tascón, hijo de uno de los fundadores y director del hotel, decidió optar a la concesión del complejo hotelero, lo que supuso una inversión de 6 millones de euros a través de un crédito hipotecario. La ambición en la época de las vacas gordas se comió al viejo león hotelero.

Un crédito que no se pudo pagar (La Llorea daba unas pérdidas anuales de medio millón de euros aproximadamente) hizo que se vieran obligados a rehipotecar. El Hotel León fue el aval. Cuentan los trabajadores que llevaban mucho tiempo pidiendo que cerrase el hotel de lujo, “pero se aferraba a él por aparentar. Al final arrastró hasta a sus hermanos”. Y a sus trabajadores.

Entre los dos hoteles sumaban unos 50 trabajadores. La Llorea cerró sus puertas en 2012, enviando a 27 a la calle, mientras los Tascón reclaman 3,1 millones de euros al Ayuntamiento. El León continuó hasta febrero de 2014, lleno de deudas, nóminas incluidas. De 34 empleados ya se había reducido la plantilla a 26 y ahora son 16. “Un año antes ya quiso bajarnos las nóminas, cuando al hotel se cargaban 17 líneas de los móviles de la familia constituida por los tres hermanos”, explica Francisco Zardaín, miembro del comité de empresa. “Aquí se facturaba todo al Hotel León. Lo que entraba aquí mantenía al León, a la Llorea y a las casas”, añade Román Doce, otro de los trabajadores encerrados.

“Esperábamos que entrara el administrador concursal como agua de mayo y resultó ser malísimo: daba por viable el hotel cuando había deudas por liquidar. Cobró 35.000 euros cuando ya no se nos pagaba y nos debían 20.000 de sueldos. Mantuvo todos los gastos del León porque le interesaba de cara a Liberbank, que era el mayor acreedor. Y lo recurrimos. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) nos dio la razón. Ahí empieza nuestra lucha para que entre otra empresa que mantenga la plantilla”.

Y una verdadera pesadilla, porque les pilló la reforma laboral y además de acumular impagos también perdieron muchos derechos, que se cuentan por dinero no cobrado. “Los tres últimos años estuvimos siempre en deuda. No nos pagaban ni el sueldo de diciembre ni la paga extra, mientras ellos tenían dos palcos en el hipódromo o en los toros. El hotel era la sede de la familia en Reyes; y nosotros sin poder celebrar la Navidad. Todo a costa del hotel. Se lo dijimos a los hermanos, que le plantaran cara a Miguel, que nosotros los apoyábamos”, apostilla Javier Martín, también miembro del comité.

40 años sin licencia

Cinco años sufriendo esta situación en silencio, sin hacerlo público por no perjudicar a la empresa, por no perder los contratos con el Imserso. “Cuando cerramos teníamos unos 150 huéspedes cada día y tuvimos que cancelar más de 1.000 reservas. Pasamos todo el verano recibiendo habituales. Venían incluso sin reserva y se encontraban con esto. Y siguen pasando a manifestar su apoyo”.

Una vez que el juzgado liquida la empresa, Liberbank, a través del banco malo Beyos y Ponga, pasa a ser el dueño del edificio, mientras que la unidad productiva (muebles y demás enseres) pertenecen al administrador concursal. “Recibimos el apoyo de Tenneco y fueron los compañeros de la ATL los que nos dijeron que nos encerráramos y que no dejáramos sacar nada. Y empezamos con las protestas”, recuerda Zardaín.

Unas ocho empresas se habían presentado para hacerse con el León. En la actualidad el Hotel Don Manuel es el único interesado, ante la renuncia del NH al no llegar a un acuerdo con Liberbank. Su propuesta pasaba por la compra directa haciendo una obra por 3 millones de euros para adaptarlo. Ambos hablan de recolocación. Curiosamente los trabajadores se han encontrado con que, en cuarenta años, el hotel carecía de licencia de apertura.

“Nosotros no tenemos mucha idea de acción sindical. Los Tascón nos pidieron que hiciéramos un comité de empresa para hacer el ERE. Vinieron los sindicatos, pero nunca tuvimos su apoyo ni el de los políticos. Salvo CSI, que nunca nos quitó protagonismo pero sí nos dio mucho ánimo e información. Y la Asamblea también nos dio mucho apoyo”, explican.

“Hoy en día creemos que esta situación es la mejor. Los sindicatos miran por sus intereses. Vemos que los trabajadores con problemas en sus empresas consiguen cosas porque luchan y los sindicatos te dicen que aceptes un ERE que te lleva al cierre”. La semana pasada se conoció una oferta empresarial para convertir al Hotel León en un geriátrico, respetando los puestos de trabajo, aunque la plantilla de momento ha acogido la noticia con cierta perplejidad.

Manifestantes denuncian la situación laboral en el Gerhotel Los Robles, frente al establecimiento.

Manifestantes denuncian la situación laboral en el Gerhotel Los Robles, frente al establecimiento.

Gerhotel Los Robles, dependientes y turistas

A finales de de 2012 se inauguró en Oviedo un nuevo hotel, el Gerhotel Los Robles, perteneciente a la mutua Previsión Sanitaria Nacional (PSN). Un extraño modelo de negocio entre residencia geriátrica y establecimiento hostelero dirigido, en un principio, a mutualistas tanto en situación de dependencia como huéspedes vacacionales. Un negocio que, por novedoso, está adscrito al convenio de hostelería y se ve obligado a abrir sus puertas al público en general, lo que les lleva a contratar a las auxiliares de geriatría como camareras de piso.

Esto es algo que lo sabían de mano las trabajadoras al firmar el contrato, pero lo que no se imaginaban es que tendrían que ejecutar estas labores, además de las propias de su profesión. De este modo se ven obligadas a hacer la limpieza de las habitaciones no solo de los residentes, sino también de los hospedados. Como en un hotel al uso, aunque en sus chapas identificativas ponga “auxiliar de geriatría”. Y en el turno de noche, además, se convierten en recepcionistas.

El proyecto está pensado para mutualistas que son clientes por temporadas, por ejemplo personas dependientes que se alojan cuando sus hijos se van de vacaciones o por una recuperación hospitalaria. También para profesores universitarios jubilados. En un principio siempre mutualistas de PSN, a los que la propia entidad se refiere como universitarios, ya que cuentan con esta formación.

La irregularidad de los contratos también alcanza a las recepcionistas, aunque en los papeles traiga “auxiliar de recepción y conserjería”. Los Robles cuenta con la denuncia de una de sus antiguas recepcionistas, que fue despedida por reclamar unos extraños ajustes salariales que se le efectuaron porque había un supuesto error en el contrato. En la conciliación se reconoció que se le debían 2.000 €, además de otros 500 que perdonó a la empresa. Tras las reclamaciones fue despedida el pasado mes de agosto alegando fin de obra (todos los contratos realizados al menos hasta ese momento eran de duración determinada). Ella reclamó judicialmente su readmisión por vulneración de derechos fundamentales y la sentencia le dio la razón.

Común a los dos puestos es la realización de horas de más sin recibir compensación  ni cobrar nocturnidad. Como afirma una de sus ex trabajadoras que prefiere mantenerse en el anonimato, en un año había contabilizado hasta 200 horas de más trabajadas junto a siete días festivos. Ante la reclamación efectuada la única respuesta que recibió fue un simple “eso es mentira”.

Y es que el trato recibido es otra de las quejas de las trabajadoras, mujeres de entre 30 y 45 años: ninguneo, falta de respeto, contestaciones desagradables o la falta de planificación previa y comunicación de los turnos, lo que dificulta la conciliación.

Según afirman varias de las trabajadoras que pasaron por allí se trabaja sin historial clínico, y aseguran haber visto en contadas ocasiones al médico en la primera época tras la apertura del Gerhotel, para posteriormente desaparecer y tener que llamar, siempre que surgía la necesidad, al de la Seguridad Social del residente. En cuanto al puesto de supervisora, las trabajadoras aseguran que es de media jornada.

ATLÁNTICA XXII se ha puesto en contacto con la empresa para la realización de este reportaje, que niega “cualquier tipo de denuncia” y rechaza realizar ningún tipo de aclaración. Trabajadoras consultadas por esta revista la vinculan al Opus Dei.

Habitaciones por 30 euros

Ubicado en pleno casco antiguo en las antiguas dependencias centrales del Banco Asturiano, el Gerhotel Los Robles fue inaugurado en 2012. En 2007 PSN se hizo con el edificio en subasta por 7 millones de euros. Se trata del segundo Gerhotel que la empresa Doctor Pérez Mateos, perteneciente a la mutua sanitaria, abre en España. El primero, con el mismo nombre, se encuentra en Madrid. Forma parte de un proyecto que busca desarrollar “una red de centros exclusivos para mutualistas y profesionales universitarios de edad más avanzada, en la que puedan disfrutar de atención especializada con servicios propios de un hotel”, según reza en la web de PSN. Junto a ellos existe en Alicante el complejo San Juan, concebido como lugar de vacaciones, también para mutualistas.

El concepto del Gerhotel no queda del todo claro: una residencia geriátrica, que en Madrid cuenta con un Centro de Día, pero que en Oviedo está abierto además al público en general, anunciándose en Internet. Algo que resulta de lo más chocante para los huéspedes que, por 30 euros, reservan una habitación al lado de la catedral y que comparten instalaciones con residentes con algún tipo de demencia o incapacidad. El hotel se ofrece también como adaptado para personas con movilidad reducida.

En un principio abrió sus puertas para los mutualistas de PSN,  entre los que abundan médicos, farmacéuticos, veterinarios y odontólogos. Ofrece 49 plazas, de las que entre 7 y 9 corresponden a personas alojadas de forma permanente con algún tipo de dependencia.

Doctor Pérez Mateos SA es una empresa perteneciente a la Previsora Sanitaria. La mutua se abre al mundo empresarial a partir de 1998 con la llegada a la presidencia del traumatólogo gallego Miguel Carrero, entonces presidente del Colegio de Médicos de A Coruña, cumpliendo así un requerimiento de la Dirección General de Seguros. La ex presidenta del Colegio de Médicos de Asturias Carmen Rodríguez es la presidenta de Doctor Pérez Mateos, además de vicepresidenta de PSN desde 1999.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 35, NOVIEMBRE DE 2014

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