José Luis Hidalgo: “Lo de Andalucía es práctica común”

El ex patrono del IFES corrobora que la formación financia a sindicatos y patronal. Foto / Luis Beltrán.

El ex patrono del IFES corrobora que la formación financia a sindicatos y patronal. Foto / Luis Beltrán.

Pocas personas están tan cualificadas para hablar de los fondos de formación que gestiona UGT-Asturias como José Luis Hidalgo (Oviedo, 1954). Empezó a militar en UGT antes de su legalización en 1977, cuando trabajaba en Fuente Trubia. Tuvo diferentes cargos en la organización, pero sobre todo en el área de formación. Cuando accedió a la ejecutiva de la Unión Regional en 1989 fue nombrado secretario de Formación y Documentación. En 1994 pasó a dirigir Infastur SL, una empresa creada por el sindicato para gestionar la golosa formación. Discrepando de los métodos y de la injerencia de la dirección del sindicato se convirtió en un crítico y acabó siendo despedido en septiembre de 2012.

Fernando Romero.

¿Cómo ve lo que está ocurriendo en Andalucía?

Muy mal y con preocupación. Hay una práctica desde hace muchos años que se tenía que haber evitado. No quiero calificar, pero hay cosas… Lo que está pasando en Andalucía es preocupante para cualquier sindicato. Hay una necesidad drástica de solucionar el problema porque esto va en contra del movimiento sindical. La función de un sindicato no es la de gestionar fondos de formación sino la de defender a los trabajadores. Yo sé de lo que hablo porque fui miembro del patronato de IFES y esta institución no se creó para eso.

¿Dónde está el origen del problema?

En los vicios creados que se fueron implantando de manera permanente. UGT es un interlocutor social que concurre a las ofertas de formación profesional y continua y su papel es que el trabajador tenga las ofertas de formación que exige el mercado. La base del problema está en la existencia de cúpulas que funcionan como aristocracia, alejadas de la base y hasta situadas por encima de la ley. La transparencia en los fondos de formación tiene que ser total y absoluta. Tiene que haber una contabilidad analítica diferenciada de la del sindicato porque los fondos de formación son fondos públicos, no del sindicato y hay que ser muy exigentes y no hay controles. Dar por buena la poca información que dan las direcciones no es suficiente y hay un déficit de controles de esos fondos, también en otros sindicatos y en las asociaciones empresariales.

¿Asturias está afectada como Andalucía por estas prácticas?

Asturias está afectada, aunque no en la misma medida. Los jueces dirán pero rechazo que el caso andaluz sea aislado. Cuando se implanta este sistema es para toda España y es una práctica común. No en todos los sitios se pagan juergas con los fondos de formación, pero una organización sindical no puede depender de un porcentaje tan alto de subvenciones que además son finalistas.

¿Se destinan en Asturias fondos de formación para financiar al sindicato?

Aunque no tengo documentos que lo cercioren he visto y he intervenido en la gestión de estos fondos, conozco los expedientes y una parte de los gastos (no sé el porcentaje) son del sindicato. Es cierto que se están trasvasando gastos corrientes a actividades de formación. Pero los expedientes de las subvenciones son públicos, solo hay que pedir esos expedientes y compararlos con la realidad. Una parte imputa gastos de una actividad que no corresponde a esa actividad, como por ejemplo salarios a gente que no tenía salario. Es normal que se imputen algunos gastos, pero eso debe ser limitado.

Entonces, ¿usted afirma que los sindicatos se financian con los fondos de formación?

Sí. Se financian con esos fondos. No se separan claramente las cuentas del sindicato de las de la formación. Si se gestiona un plan de formación el desglose de gastos tiene que ser exclusivamente para formación: pagar a los profesores, material formativo… Lo que hay que comprar

¿Por qué UGT ha creado tantas sociedades mercantiles, empresas… cuando su función es defender a los trabajadores?

Es cierto que se han creado muchas empresas de UGT. Un sindicato tiene que estar sometido a unos controles, algo que puede exigir cualquier persona. La Fundación IFES tiene controles pero las sociedades mercantiles no están sujetas a esos controles y son más manejables. Yo, como técnico de formación, no puedo controlar a esas empresas, aunque sean de UGT. Me condicionan a comprarles a ellos, aunque tengan precios más altos. Si tengo que comprar una libreta tengo que pagar más. La ley de subvenciones establece el principio de concurrencia y tengo que buscar al proveedor que me ofrezca el mejor precio para gestionar una subvención. Pero si me fijan a quién tengo que comprar se altera ese principio. Yo podría conseguir precios más bajos que redundarían en una mayor calidad de la formación pero nos obligan a comprar a determinados proveedores.

¿Les obligan a comprar a determinados proveedores?

No. Simplemente que todo el mundo sabe a quién tenemos que comprar.

Pero muchos de estos proveedores están vinculados a UGT o son empresas de UGT.

Sí, en la mayoría de los casos

Usted se encuentra entre los sindicalistas de UGT que quieren acabar con esta situación y regenerar el sindicato. ¿Cuál es el camino a seguir?

La cuestión no es volver a los orígenes pero sí abrir completamente el sindicato y generar un proceso contrario a esta situación, es decir, caminar hacia la transparencia. Yo colaboro con muchas ONGs y pido para ello transparencia y no puedo entender que un sindicato se niegue sistemáticamente a dar información de estas gestiones. No se da esa información ni a los afiliados, ni a los propios órganos de gestión del sindicato. Hay que eliminar de raíz esas prácticas y someter a los dirigentes al control constante. Hay una aristocracia en el sindicato que impide un funcionamiento democrático.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 30, ENERO DE 2014

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