José Luis Llera, secretario de USO Asturias: “No todos los sindicalistas somos iguales”

El sindicalista José Luis Llera en la sede regional de USO en Gijón. Foto / Iván Martínez.

El sindicalista José Luis Llera en la sede regional de USO en Gijón.
Foto / Iván Martínez.

El triunfo de los trabajadores de Tenneco en su lucha contra el cierre de la factoría de Gijón es también el de un nuevo modelo sindical asambleario y de base, opuesto al de los sindicatos mayoritarios, pactista y burocrático. Mientras los obreros gijoneses negocian estos días directamente con la multinacional sobre el recorte que sufrirá la plantilla de 216 trabajadores y las condiciones de la apertura de la empresa, el debate sobre el ejemplo que oferta Tenneco, que ya está siguiendo imitado por numerosas empresas en crisis en Asturias, está ahora en la opinión pública.

Dirigentes de UGT y CCOO llegaron a acusar a USO y la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI) de instrumentalizar el conflicto de Tenneco, algo que niegan los trabajadores. El presidente del comité de empresa de la factoría, donde están representados todos los sindicatos, es de USO. El secretario general en Asturias de este sindicato, José Luis Llera, respeta la “vía sindical Tenneco” y no oculta su autocrítica hacia el sindicalismo oficial.

La entrevista con Llera que ofrecemos a continuación completa el reportaje “Nuevo sindicalismo o vuelta a los orígenes”, que aparece en el número 32 de ATLÁNTICA XXII, ahora en la calle. Tanto el reportaje como la entrevista han sido elaborados por el periodista José Cezón.

¿Qué valoración hace sobre este Frente Obrero que surgió a raíz de la crisis en la factoría de Tenneco?

Nosotros estamos a favor del movimiento sindical clásico, lo tenemos claro y asumido; ahora bien, siempre y cuando redunde en una salida positiva para los trabajadores, como fue el caso de Tenneco. Felicitamos al conjunto de trabajadores de la plantilla por la lucha y por mantener una postura firme, que hizo que, en este caso, fuese posible la reapertura.

¿La dirección de USO respetó la decisión del comité de empresa de Tenneco de liderar la defensa de la planta?

Totalmente. De hecho, nosotros estuvimos y estamos detrás y participamos en todo. ¿Que no quieren siglas? A mí, como organización sindical, sí me gustaría que figuraran las siglas, eso lo tengo claro, pero tampoco tengo ningún prurito, ni ningún afán de protagonismo en este tema. Yo me alegro de verdad por los compañeros, ‘chapeau’ para ellos.

¿Cree usted que podemos estar ante una nueva forma de sindicalismo, más asamblearia y un poco al margen de las cúpulas sindicales?

También vimos que el ‘modelo Tenneco’ no salió tan bien en otras empresas. Tampoco vamos a pensar que se inventaron una fórmula, quiero ser muy precavido en ese sentido. Tuvimos otras experiencias en las que no se logró esa unión que se dio en Tenneco. Aquí confluyó el tema de trabajadores, el social, el político, que llegara a Europa y que todos fueron a una. Esa unidad es muy difícil que se dé en todos los estamentos en otras empresas, ojalá fuera así. Recuerdo la experiencia de Coca-Coca, por ejemplo.

¿Qué respondería a la acusación de que los sindicatos mayoritarios se están convirtiendo en ‘una máquina de firmar los ERE’?

Llevo solo dos meses en el cargo, pero, en los cinco años que estuve en la comarca, USO, por lo menos, no se convirtió en eso. Los intentamos pelear y luchar hasta las últimas consecuencias. Y, después, decidía la voluntad de los compañeros. Nosotros no estamos en esa tesitura.

¿Percibe usted una sensación de desconfianza y descrédito hacia la labor de los sindicatos?

Está produciéndose una desconfianza, pero a nivel sindical, a nivel político, a nivel de instituciones y a nivel de todo. Es algo común. También es verdad que ciertos procederes, tanto de sindicatos como de partidos políticos o de instituciones, producen ese rechazo. Ahora bien, no todos los sindicalistas somos iguales, ni los sindicatos, ni los partidos. Creo que se está generando una alarma por parte de ciertos sectores, que procuran demonizar, en el caso que me ocupa, los temas sindicales. Si hay algo, que digan quién, pero lo que no se puede es englobar a todo el mundo en un mismo saco. ¿Qué USO cometió lo que sea? Pues que digan: fue USO.

¿Los sindicatos son poco dados a la autocrítica?

Desconozco a los demás y solo hablo de mi organización. Tratamos de hacerla, pero sí es verdad que a veces nos miramos al ombligo, y hablo en general. Tenemos que hacer más autocrítica, y eso conlleva trabajo, porque es la única forma de construir y de crecer. El estancamiento en todo no nos lleva a ninguna parte.

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