La codicia de la patronal… y las pensiones

Un grupo de pensionistas. Foto / Mario Rojas.

Mario José Diego Rodríguez / Sindicalista jubilado.

Gobiernos, especialistas y plumíferos al servicio de los primeros llevan una década aproximadamente preparando a la opinión pública para un retroceso social sin precedentes. Todos aquellos que hoy pregonan una reforma del sistema de las pensiones porque es la única manera de garantizarlas en el futuro mienten sin escrúpulos.

¿Salvar el sistema de pensiones reduciéndolo a nada o casi nada? Porque ¡es de eso de lo que se trata!

El hecho de no revalorizar las pensiones siguiendo la evolución del IPC, aumentar el número de años cotizados utilizados en el cálculo de lo que cobrará el futuro pensionista y retrasar la edad de la jubilación aumentando el número de años cotizados necesarios para beneficiar de ésta al 100%, es lo que se puede considerar, por muchas vueltas que se le dé, no como un plan para salvar el sistema de las pensiones, sino más bien para acabar hundiéndolo.

Las consecuencias de las dos últimas reformas laborales, el incremento del paro, el empleo precario, la reducción salarial y a lo que hay que sumar los sollozos continuos de la patronal sobre el coste muy elevado del trabajo en nuestro país, que derivó en rebajas de cotizaciones sociales, tuvieron como consecuencia una caída importante en la recaudación de la Seguridad Social.

Si a eso le añadimos el saqueo del Fondo de Pensiones utilizado entre otras cosas para pagar la deuda generada por el Estado, deuda en la cual se encuentra el rescate bancario y después de vaciar el Fondo de sus tres cuartas partes (en 2011, el Fondo de Pensiones alcanzó casi 67.000 millones de euros, hoy quedan un poco menos de 16.000 millones). el futuro del sistema de pensiones que preparan está más que dibujado.

Sí, se puede afirmar que el sistema de pensiones está amenazado, pero no por el incremento ni por el aumento de la esperanza de vida de los pensionistas, como el Gobierno y sus voceros intentan convencernos, sino por la codicia de la patronal. Codicia que contribuye a imponer nuevos sacrificios a los ya impuestos, tanto a los activos como a los jubilados.

Como si no fueran pocos los sacrificios que la patronal ha impuesto estos últimos 25 años al conjunto de la clase trabajadora, haciéndole pagar la crisis que ellos mismos han provocado mientras que sus arcas se llenaban con alegría, ahora quiere que sea esta clase quien resuelva el supuesto problema matemático, que intentan acreditar a toda costa, entre el número de activos y el número de jubilados.

¿Cómo? Restituyendo una parte cada vez más pequeña del propio dinero con el que las trabajadoras y trabajadores pagan su pensión cotizando a lo largo de su vida laboral. Ya no se trata únicamente de una ausencia de escrúpulos por parte de la patronal, pero también del engaño continuo del explotador al explotado para robarle so pretexto de ayudarle e intentar así atenuar una eventual reacción de su parte.

Sin embargo, una reacción por parte de la clase trabajadora, reacción general conjunta de parados, jubilados y futuros jubilados, es la única garantía seria, ya no solo para el futuro del sistema de pensiones y para acabar con el paro, sino para poner un freno a la arrogancia de la patronal, que poco a poco está imponiendo su dictadura al conjunto de la clase obrera.

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