La Fundación Príncipe de Asturias, en manos de los banqueros

Graciano García, Matías Rodríguez Inciarte y Teresa Sanjurjo ríen, aunque la fundación no vive ahora sus momentos más felices.

Graciano García, Matías Rodríguez Inciarte y Teresa Sanjurjo comparten sonrisas, pero no la misma concepción de lo que debe ser la Fundación Príncipe de Asturias. Foto de Semeyapress/Eloy Alonso

La salida a la calle estos días de la biografía de Graciano García, obra del también periodista asturiano Juan de Lillo, ha sacado a la luz algunos asuntos muy poco conocidos de la corta historia de la Fundación Príncipe de Asturias. Zancadillas, ambiciones desmedidas, marginaciones y envidias que padeció Graciano García mientras fue director de la Fundación, por ejemplo. También el recelo hacia Graciano del primer presidente de la Fundación, Pedro Masaveu, que creía que era comunista.

Pero Graciano García, nada fue un sueño (editorial KRK) elude la salida del biografiado de esta institución monárquica con sede en Oviedo. ATLÁNTICA XXII desveló las causas en su número 7, en marzo de 2010. Graciano García fue apartado del cargo, aprovechando su jubilación, porque no veía bien que la banca controlase la Fundación Príncipe de Asturias, especialmente tras el acceso a la presidencia del vicepresidente del Banco Santander, Matías Rodríguez Inciarte. Reproducimos ahora por su actualidad el artículo.

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