La misteriosa fortuna del alcalde de Siero

El alcalde de Siero, Ángel García, más conocido como ‘Cepi’. Foto / Pablo Lorenzana.

El alcalde de Siero, Ángel García, no es precisamente rico de nacimiento, pero su patrimonio causó sorpresa entre sus vecinos cuando lo hizo público, obligado por la ley de Transparencia. Entre propiedades, inversiones financieras, acciones, cuentas bancarias y su sueldo suma más de 450.000 euros. No ha explicado públicamente su origen. Sería superior si no fuera porque le quedan por pagar 57.085 euros de un préstamo hipotecario por su vivienda habitual.

Aladino Fernández Pachón / Periodista.

Se ve que Ángel García, el alcalde de Siero, al que todo el mundo llama ‘Cepi’, tiene una visión muy restrictiva de la Ley de Transparencia y entiende que le obliga a exponer a la ciudadanía su patrimonio, pero no su origen. Solo así se explica que sus propiedades y su capital, que suman casi 450.000 euros, sigan en boca de sus vecinos, dando pábulo a todo tipo de rumores y teorías, porque su alcalde se niega a explicar el origen de su misteriosa fortuna. Si alguna explicación ofreció fue a su partido, el PSOE, que dio el asunto por cerrado.

El asunto lo destapó el periódico local El Tapín a principios de este año y desde entonces se han conocido tres declaraciones patrimoniales distintas de Cepi, que admite errores en las primeras. El grupo municipal más beligerante con los dineros del alcalde sierense, que gobierna gracias al apoyo de Foro Asturias, es Somos, la marca local de Podemos. Su concejal Javier Pintado observa contradicciones en las distintas declaraciones de Cepi: “Dijo que tenía una vivienda de 125.000 euros, 170.000 euros en acciones y una hipoteca de 70.000 euros. En resumen, que tenía más de 200.000 euros. Esto lo dice en septiembre de 2014. Y en el mes de abril de 2015 declara un incremento de unos 42.000 euros. Pero lo más curioso es que dos meses después, en junio de 2015, declara un aumento de su patrimonio en otros 157.000 euros”, detalla el edil de Somos Siero, que agrega que “ahora Ángel García dice que esta última declaración es cierta”. Y se pregunta: “Si es cierta la última declaración, ¿entonces las dos anteriores son mentira?”.

Reflexiona Pintado que “¿cómo es posible que firme ante el PSOE que declara bajo su expresa responsabilidad la veracidad y certeza de los datos presentes en la declaración, y luego resulta que las primeras declaraciones son mentira?, dicho por él mismo al rectificar la última”. Además aclara el edil de Somos que la primera declaración patrimonial, la de septiembre de 2014, la hace Ángel García “cuando es candidato” y sale concejal; la segunda, la de abril de 2015, “es de cuando acaba como concejal”; y la tercera, y última, de junio de 2015, “es de cuando se convierte en alcalde e inicia el mandato” con el apoyo de la derecha municipal.

Piensa este concejal de la oposición que “quizás en las dos primeras declaraciones ocultó datos deliberadamente, cuando era candidato y concejal, ya que no quería que la gente se enterara de que tenía mucho dinero; en la tercera, ya de alcalde, y, como que ya no le preocupaba tanto, en plan prepotente decidió decir la verdad, más o menos”. No puede precisar cómo, pero asegura que “el dinero lo hizo cuando era concejal”.

Pintado añade que García “ocultó datos a su propio partido” puesto que “tiene una empresa de la que no informó en esa declaración”. Se trata de la empresa Publistar Tratamiento de Imagen SL, dedicada a la impresión y diseño gráfico.

“La gente de la calle duda”

Mientras Podemos estudia si poner el caso en manos de la Fiscalía, los vecinos de Siero no paran de preguntarse de dónde pudo sacar Cepi su fortuna, teniendo en cuenta su origen modesto. Tiene 43 años y es trabajador en excedencia de la Central Lechera. No acabó la carrera de Empresariales. “La gente de la calle duda de él”, dice un compañero de partido en su concejo, que no se atreve a dar su nombre.

Ante la falta de explicaciones corren rumores para todos los gustos. Algunos apuntan a la faceta de Cepi como especulador, tanto inmobiliario como bursátil, algo que avalan algunos comentarios del propio alcalde, que admite ganancias en bolsa y que también tuvo una empresa inmobiliaria. Un exconcejal socialista, que compartió bancada municipal cuando García no había accedido a la Alcaldía, señala que “compra un piso y en un año lo vende” y recuerda que “como concejal de Hacienda apretaba a algunos empresarios”.También se extraña de que declare que lleva toda la vida trabajando, “cuando está en política desde los 33 años”.

“Mamá con el táper todo el día”

Cepi está cansado de esta polémica que creía acabada con sus explicaciones al PSOE, pero atendió el requerimiento de esta revista. Sostiene, “por activa y por pasiva”, que “la declaración se corresponde, más o menos, con la última que hice, y fue consecuencia de que detecté que no estaba correcto y, a iniciativa mía, no porque nadie me lo haya requerido, subsané los evidentes errores que tenía; igual que la del partido, que, con las prisas y errores que cometí a la hora de cubrirla, no era correcta; y si había un error no se le puede encontrar justificación, porque era un error”. Añade que la última declaración “sí se corresponde con la que presenté en 2007 cuando entré en política”. Y aún más: “Está todo declarado en Hacienda, que tiene conocimiento de cada uno de mis bienes desde el primer al último euro; no hay ninguna modificación”.

Asegura también que nunca dijo que tenía un patrimonio valorado en 400.000 euros, como apareció en algún medio. “No me consta haber hecho yo esa declaración”.

Respecto de las dos empresas en las que en algún momento ha aparecido como titular, es decir, AG Investiment Inmovilizados SL (una inmobiliaria) y Publistar Tratamiento de la Imagen SL, señala que la primera “nunca tuvo actividad: se dio de alta en 2004 y se dio de baja en el 2005”. De la segunda dice que “ésa sí tuvo actividad pero se dio de baja hace catorce o quince años ante notario, en escritura pública”.

“No es que tenga mucho patrimonio. Llevo trabajando desde los 17 años y tengo 43. Estoy soltero. En casa de mamá con el táper todo el día. Vivo en un piso pequeño y discreto y llevo una vida normal”, explica. Dice que su sueldo anual como alcalde es de 38.000 euros, el mismo que tenía en CLAS.

Cuando se le pregunta si en CLAS llegó a tener algún beneficio económico extra, responde que “el convenio de la Central Lechera, en la que llevo trabajando casi 25 años, es público. Todavía hace poco pusieron un anuncio en prensa explicando lo bien que estamos pagados. Hay un buen convenio y los sueldos son decentes; es de lo poco bueno que queda en Asturias”.

Agrega que “desde que soy alcalde ya no estoy en la Central Lechera: tengo excedencia. Pero cuando era concejal sí estaba en la empresa, donde era oficial de primera administrativo según convenio, con cinco quinquenios; nunca tuve salario del Ayuntamiento mientras fui concejal”.

También niega que en CLAS le hayan pagado estudio alguno, algo que, por otra parte, “no sería ningún delito”, al igual que “en el Ayuntamiento de Siero pagamos la matrícula a los empleados que estudian una carrera. Y en muchas empresas lo hacen porque es invertir en formación. Pero yo no he tenido esa suerte en la Central Lechera”.

Respecto de las opiniones de algunos de sus contrincantes políticos acerca de su inusitada fortuna y si oculta datos o no, anota que “hay más concejales en Siero que tienen sociedades y sí puede ser interesante desde el punto de vista ciudadano que aquellos concejales que tengan sociedades funcionando expliquen a qué se dedican y presenten el impuesto de sociedades a que la ley obliga”.

Antes de llegar ser concejal y alcalde, Ángel García se involucró en su Lugones de residencia (desde los tres años de edad, ya que nació en Mieres) en diversas actividades asociativas. Quizás la que más popularidad le dio y tal vez fue el pasaporte para su llegada a la política fue la presidencia durante catorce años de la emblemática Sociedad de Festejos Santa Isabel. “Estuve en esta sociedad haciendo una muy buena gestión”, dice. “La cogí con un déficit importante y cuando me fui, antes de ser elegido concejal, la dejé con las cuentas saneadas y superávit”.

Cuando se le pregunta si en esta larga etapa al frente de Santa Isabel aprovechó, como aseguran algunos sierenses, para, por medio de su empresa Publistar Tratamiento de la Imagen SL, facturar trabajos de diseño a la sociedad festiva, es decir, que compraba camisetas a un precio y las vendía a otro mayor, consiguiendo acumular unos pingües beneficios, que podrían tener que ver con su fortuna actual, responde rápidamente, pero de manera lacónica y ambigua: “No tengo conocimiento de tal operación”.

Apoyo sanchista

El patrimonio de Cepi provocó este año un conflicto entre los dos bandos de la FSA, “javieristas” y “sanchistas”, en plenas primarias en Asturias, las que acabaron con el sanchista Adrián Barbón en la secretaria general. El alcalde de Siero es sanchista y tuvo todo el apoyo de este sector cuando el asunto llegó a la Comisión de Garantías autonómica, controlada por los “javieristas” antes de las primarias.

Los sanchistas denunciaron que esa Comisión había filtrado a los medios la investigación abierta. Sus componentes, entre ellos la exalcaldesa de Gijón Paz Fernández Felgueroso, se acabaron inhibiendo en favor de la nacional, que finalmente aceptó las explicaciones de Cepi, sin que hayan trascendido a la opinión pública.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 53, NOVIEMBRE DE 2017

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