La prescripción de delitos fiscales de los Masaveu, de 80 millones, en el nuevo número de ATLÁNTICA XXII

Fernando Menéndez Rexach, Fernando Masaveu y Paz Fernández Felgueroso en El Musel, cuando le dieron al empresario la medalla de oro de la Autoridad Portuaria en 2006. Foto / POL.

Tres artículos sobre las obras del puerto gijonés de El Musel, un caso de corrupción que tramita la Audiencia Nacional, abren el nuevo número de ATLÁNTICA XXII, el 51, desde hoy a la venta. Los artículos son de Pablo Batalla y en uno de ellos se detalla la prescripción de dos delitos fiscales del Grupo Masaveu, de 80 millones de euros.

Los otros dos artículos aluden al fracaso de las millonarias obras, con un enorme sobrecoste, en relación a las previsiones de tráficos de El Musel, que no han cambiado, y a la contratación por parte de la Autoridad Portuaria de numerosas personas relacionadas con el rugby. Una singularidad que tiene que ver con el director de la Autoridad Portuaria, José Luis Barettino, que presidió el Oviedo Rugby.

Un reportaje de Aladino Fernández Pachón informa sobre la investigación de la Fiscalía a HUNOSA por la compra de estériles de carbón por valor de más de tres millones de euros a Carbones de Linares, una empresa relacionada con la trama carbonera. La adjudicación fue anulada por HUNOSA coincidiendo prácticamente con la denuncia que provocó la intervención de la Fiscalía. Al Caso Villa están dedicados tanto el editorial como el artículo del director, Xuan Cándano.

En sus habituales 80 páginas, el bloque de Información recoge también un análisis en asturiano de la situación política de Asturias a cargo del politólogo Nicolás Bardio, así como un reportaje de la periodista Patricia del Gallo sobre la situación laboral de la empresa Modultec, que ha afectado sobre todo a mujeres, despedidas a pesar de las subvenciones finalistas recibidas, y otro del investigador Steven Forti sobre la plaga del turismo, con especial incidencia en la situación de Barcelona. La Galería de Heterodoxos/as está dedicada en esta ocasión a José Manuel Chico, ‘Pin’, el primer insumiso asturiano, entrevistado por Carlos Barral.

En Opinión colaboran en este número Félix Población y Paquita Suárez Coalla junto a los habituales Santiago Alba Rico y Mariano Antolín Rato, cuyos artículos se entremezclan, en la sección de Afondando, con un artículo sobre la empresa fabricante de Chupa Chups como lección de teoría económica, escrito en asturiano por el economista David Rivas, y un dossier sobre la tiranía de los algoritmos y el trabajo de los robots a cargo de la periodista Beatriz Pérez Rioja y el ya citado Nicolás Bardio.

Como temas de historia se analiza la I Guerra Mundial en Asturias en su centenario, a manos del especialista José Luis Agudín Menéndez, y la huelga revolucionaria de 1917 en España, cuyo análisis, también incidente en su especial relevancia en Asturias, ha sido realizado por el historiador Ramón García Piñero. El nuevo número recoge igualmente una carta olvidada de la feminista Carmen de Burgos, ‘Colombine’, rescatada por Sergio Sánchez Collantes, un recuerdo del partido Unidá Rexonalista publicado por Eduardo Abad García y un reportaje sobre la aldea perdida de Vallemoru en Ponga escrito por Natalia Fernández Díaz-Cabal, autora también de la colaboración habitual Excéntricos, raras y olvidados.

La sección de Cultures, que se abre con la página artística de Pablo Armesto, incluye un artículo del periodista Luis Feás Costilla sobre la Fundación Cajastur, que considera mercancía en manos de banqueros y políticos, una entrevista al músico Héctor Braga a cargo de Rafa Balbuena, un reportaje sobre las ‘Nueches en Danza’ organizadas en diversas localidades asturianas escrito por el periodista Aladino F. Pachón y una entrevista-semblanza realizada por Chefor Rad a Ángel Gutiérrez, figura del teatro en Moscú y Madrid. El número concluye con las secciones habituales de Milio Rodríguez Cueto y Maxi Rodríguez y la Tira de Alberto Cimadevilla y Adolfo Manzano.

ATLÁNTICA XXII se vende en quioscos, librerías y centros culturales de toda Asturias, así como en la librería Laie de Barcelona, situada en el número 85 de la calle Pau Claris. Los suscriptores, que son más de 800 y la base de su financiación, reciben su ejemplar en sus domicilios o empresas, distribuidos por toda la geografía española y algunos países extranjeros.

ATLÁNTICA XXII anima a sus lectores y seguidores a regalar una suscripción anual a un amigo o familiar, ya sea con la tarifa convencional (30 euros anuales) o solidaria (50 euros anuales).

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