Laura Pérez, de Barcelona en Comú: “El feminismo ha de saber institucionalizarse”

El encuentro fue moderado por Ana Taboada. A su izquierda, Laura Pérez, de Barcelona en Comú. Foto / Pablo Lorenzana.

El encuentro fue moderado por Ana Taboada. A su izquierda, Laura Pérez, de Barcelona en Comú. Foto / Pablo Lorenzana.

¿Cómo construir la ciudad desde la mirada feminista? Con tesón, cambio de lenguaje, transversalidad, presupuestos que recojan el impacto de la desigualdad y la feminización de los contratos y las diferentes políticas municipales, según quedó recogido en el encuentro desarrollado ayer en la librería Santa Teresa de Oviedo entre diferentes representantes de los denominados Ayuntamientos del cambio.

Al acto, organizado por Somos Oviedo, acudieron Laura Pérez, de Barcelona en Comú, concejala de Ciclo de la Vida, Feminismos  y LGBT, Rocío Fraga, de la Marea Atlántica, concejala de Igualdad en Coruña, y Oihane Ruiz, arquitecta especializada en cuestiones de urbanismo y género. Moderó el debate Ana Taboada, vicealcaldesa de Oviedo y concejala de Participación.

En el encuentro quedaron claras las diferencias entre los distintos Ayuntamientos. En Barcelona, que cuenta con una alcaldesa que además es feminista, Ada Colau, la política de la mujer ha podido infiltrarse en el organigrama, las cuentas municipales y la lucha contra la violencia machista, con un presupuesto el primer año de 1.500.000 euros. Con este dinero se han podido abordar un protocolo de luto en la ciudad, diferentes estudios sobre macro y micromachismos o la feminización de la pobreza, la imposición de cláusulas de género en la contratación pública o una mesa con las diferentes policías (municipal y nacional) sobre trata de mujeres y prostitución impuesta.

La concejala de Ciclo de la Vida, Feminismos  y LGBT de Barcelona en Comú, Laura Pérez, animó a “hacer cosas descaradas” y una política que “sienta el peso de las desigualdades”, consciente de que “la insurgencia también tiene cabida en las instituciones”. En este sentido afirmó que “el feminismo ha de saber institucionalizarse” y reconoció que buena parte de los saberes que nutren su política vienen de “la academia”, además de movimientos como el de defensa de las lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT).

En contraste, la concejala de Igualdad de la Marea Atlántica en Coruña, Rocío Fraga, reconoció que cuesta mucho implantar el feminismo hasta en su misma formación política, que impidió que hubiera una concejalía específica, al menos en su denominación. Lamentó que la marea que les llevó al Ayuntamiento de la ciudad gallega descabezara los diferentes movimientos sociales y constató las diferencias con Barcelona, cuando una Alcaldía que asuma el área de mujer es considerada “una utopía” y ni siquiera tienen los presupuestos aprobados,  por lo que este año solo cuentan con 20.000 euros para todas sus actividades. “Nos queda el consuelo de seguir siendo una concejalía contracultural”, dijo.

Cerró el acto la arquitecta vasca especializada en cuestiones de urbanismo y género Oihane Ruiz, quien explicó su experiencia en “urbanismo inclusivo” que intenta reconstruir las ciudades a base de pluralidad, reflexión sobre la vida cotidiana, participación y ruptura de la dicotomía público/privado, con especial incidencia en la “presencia simbólica” de las mujeres y el mapeo de los diferentes lugares que proporcionan “tranquilidad, belleza y alegría”.

A ella fueron dirigidas la mayoría de las preguntas que formuló el numeroso público asistente.

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Ilustración / Alberto Cimadevilla.