Llanes despide a su poeta, Pablo Ardisana

Pablo Ardisana ante la biblioteca de su casa en Hontoria (Llanes). Foto / Javier Bauluz.

Llanes despedirá hoy al poeta Pablo Ardisana, fallecido en la madrugada del domingo en el HUCA de Oviedo, donde permanecía ingresado. Ardisana, de 77 años, fue el escritor más vinculado a la naturaleza, las tradiciones y la cultura popular en las últimas décadas en el concejo llanisco, donde era una persona muy querida. Crítico e insobornable, este poeta bilíngüe, que empleaba tanto la lengua asturiana como la castellana, se convirtió en un referente literario para los jóvenes escritores del Surdimientu, el movimiento literario de finales del siglo pasado volcado en la recuperación del idioma autóctono. También fue un referente moral para sus paisanos y una voz que infundía siempre un especial respeto, a pesar de su escasa vida social, en buena parte derivada de sus limitaciones físicas. Su cuerpo permanecerá en el tanatorio de Posada de Llanes hasta la celebración del funeral a las 17 horas en la iglesia de Hontoria, el pueblo donde nació y vivió. Ardisana estuvo vinculado desde su nacimiento a ATLÁNTICA XXII para la que preparaba un artículo desde hace unos meses. Fue el protagonista de la “Galería de heterodoxos” de la revista en su número 2. Reproducimos a continuación esa entrevista de Xuan Cándano y Javier Bauluz, aparecida en mayo de 2009.

GALERÍA DE HETERODOXOS/AS

Pablo Ardisana, poeta: “La OMS debería incluir entre las enfermedades al matrimonio”

El mundo pasa por Hontoria. Aquí nació hace 68 años el poeta Pablo Ardisana y desde entonces apenas se ha movido de su casa solariega de la aldea llanisca, que ahora comparte con sus hermanos Juan y José Mari y con su tía nonagenaria Pura. Pablo es licenciado en Historia y minusválido, pero su cabeza suple sus limitaciones físicas y no necesita viajar para estar continuamente conectado al mundo, al que somete a un implacable análisis crítico que contrasta con su poesía amorosa y con un humanismo ilustrado que fascina a los muchos amigos que acuden a visitarle, como la cantante Teresa Berganza. Rodeado de libros, con su pequeño cuerpo presidiendo la mesa donde escribe sus poemas y lee los de otros, Pablo Ardisana parece un duende de cejas roxas y orejas puntiagudas, un trasgu que se confunde con el paisaje que se atisba tras los cristales, el paraíso perdido del que fue expulsado. Dice que las cosas más importantes de la vida son inexplicables. En esa entrevista intenta explicar algunas.

Xuan Cándano / Periodista.

¿Desde aquí controlas el mundo?

Ni el mundo ni nada, ya ni el conceyu. Ya me retiré. Nosotros somos campesinos, de hoz y coz, de arriba abajo. Yo pasé por la Universidad, mis hermanos no.

¿Cómo fue tu paso por la Universidad?

Yo fui a la Universidad de casualidad, porque no había un duro en casa. Mi padre había muerto, mi madre había sido maestra. Fue gracias a una profesora. Un día me dijo: “No te preocupes, hasta que no te den la beca te ayudo yo”. Y me dio 17.000 pesetas de las que entonces, del año 71, y cuando y-las fui a devolver no las quiso. Estuve allí, me encontré con Quirós, que es un sabio, y con don Gustavo [Bueno] y con don Emilio Alarcos, y poco más. Luego quedan los amigos, ese ambiente… y eso que entonces la Universidad era mil veces mejor que la de ahora.

¿Participaste en el movimiento estudiantil antifranquista?

Yo antes de ir a la Universidad ya era antifranquista. Era un error ser antifranquista. Ya sabíamos que Franco la palmaría un día. Más que antifranquistas teníamos que haber sido otra cosa, pero no lo pudimos ser. Por eso después vinieron estos truhanes, que algunos eran del clan aquel de la tortilla, y nos la metieron doblada. Fue uno de los mayores engaños, fiascos, estafas… Felipe dio paso a partir del año 86 a todas las consecuencias que padecemos ahora. Los pelotazos, la beautifulpa terminar como terminó don Felipe González Márquez, haciendo joyas que y-vende Elena Benarrós, siendo íntimo amigo de Carlos Slim y ahora con la Mar García Vaquero-Vela, que al fin y al cabo es una tiburona de señores, porque ya debe llevar unos cuantos y va a lo suyo, a colocase y a tener un piso de cuatrocientos metros cuadraos en la calle Velázquez. ¡No se puede terminar siendo íntimo amigo de Slim! Hay un paisano de aquí, un militante del PSOE, que me dijo un día en Los Carriles, hablando de uno de éstos: “Si ye tan rico no puede ser socialista”.

¿Tienes la misma opinión de toda la clase política?

Decía un día Teo Uriarte que este era el sueño del caciquismo de Cánovas. El otro día leí un artículo de una moza de aquí que llamaba fascistas a los que gobiernan en Llanes. No son fascistas, ya quisieran: son caciques. Es el caciquismo de Posada Herrera. ¿Qué hizo Trevín? Trevín fue sencillamente el catalizador de un estilo. Ya no había indianos. Ya no había aquella especie de aristrocracia rural, porque aquí siempre hubo unos capitales de la puñeta. Cuando se agotó esa trilogía de campesinos, teyeros e indianos, en ese vacío, con la crisis de México, vino la riada del 83. El alcalde que había en Llanes, José Enrique Rozas, que era de Alianza Popular, puso a Trevín, que era concejal independiente del PSOE, a llevar las negociaciones con los del valle del Bedón. Ahí empezó Trevín a hacerse con el campesinado de esos valles. Ganó las elecciones del 87 y se acabó. Ya no había indianos y dijeron: ese es el indiano. No es socialismo ni fascismo ni nada de nada, es clientelismo. Trevín vino de maestro aquí a Hontoria en el 79. Dejé de tener relación con él en el 84. La primera vez que voté fue al PCE, a La Pasionaria. Luego seguí votando a IU, pero también al PSOE. La última vez que lo voté fue en las generales del 86. O sea que con Trevín va a hacer 25 años que corté, porque me dije: esto se acabó, porque éste no es fiable. ¡Y las broncas, los disgustos, los follones que me costó! La gente se inclinaba mucho más por lo que decía Trevín que por lo que defendía yo. De Trevín tenían que sacar y yo no tenía ni medio duro. Y así fue. Y Trevín fue repartiendo mercedes y abrazos. Eso es caciquismo. Es reproducir el caciquismo totalmente.

¿Eso es lo que explica que Llanes, un concejo históricamente conservador, sea un feudo del PSOE?

Sigue siendo igual de conservador. Un día se lo expliqué a Obdulio Fernández [exdelegado del Gobierno] pasando delante del Ayuntamiento de Llanes: aquí es donde vive ahora el señor conde . Ahora tienes que ir al Ayuntamiento a rendir cuentas. Aquí escribes algo y vienen a por ti. Y sin avisar, como hacía el mayordomo del señorito. Ahora tenemos una condesa, que es la alcaldesa. Pero pasa en todos los sitios. Chaves es el virrey de Andalucía. Y así tenemos a todas las Autonomías, quebradas, el país quebrado, moralmente deshecho. Ahora levanta esto. ¿Quién lo va a levantar?

¿Así se convirtió Llanes es la Marbella del Norte, como algunos dicen?

Sí, sí, claro. En Marbellanes, la llaman ahora.

Ese pesimismo social tuyo…

Social, no antropológico, que eso es una pedantería. Hablan del pesimismo antropológico de Zapatero. Zapatero no es un pesimista antropológico. Zapatero no salió de sí mismo nunca. Se miró al espejo y se vio tan guapo como Blancanieves. Tiene una sonrisa fosilizada.

Ese pesimismo social tuyo, que no antropológico, contrasta con tu poesía, que es muy amorosa y tierna.

No hay guerra más cruel que la del hombre y la mujer. A ellas si no las matan por lo civil las matan por lo criminal. Por lo criminal es como las están matando y por lo civil lo hacen viviendo con ellas largo tiempo, porque terminan muriendo o enfermando. La Organización Mundial de la Salud debería incluir entre las enfermedades el matrimonio. El poder, el matrimonio y la sexualidad tienen que entrar en la OMS como entra el tabaco, el alcohol, la heroína, la morfina, la coca o la obesidad.

¿Así explicas el contraste entre su pesimismo social y tu poesía amorosa?

Pablo Ardisana. Foto / Javier Bauluz.

Yo creo que las únicas que nos pueden salvar son las mujeres. Porque ellas son superiores, sin lugar a dudas. Ellas están chifladas todas. Todas tienen una chifladura, que fue la que trajo al mundo hasta aquí. El mundo no hubiera llegado hasta aquí si no fuera por la chifladura de las mujeres. Pa ir de menos a más: la vaca y la muyer. Cuando las mujeres se cansaron de andar detrás del rabo de las vacas, el campo empezó a bajar en barrena. Las mujeres tienen la llave de tou. Pero este feminismo tan progre y tan probe… Yo cada día veo más a las mujeres como un agente de liberación del hombre. Ellas son las que educan a los críos, como las leonas, son ellas las que en el fondo cazan, porque son las que administran la casa, y si tú no tienes una buena administradora ya puedes ganar lo que ganes. Nosotros somos críos Las mujeres tienen que casarse con hombres mayores que ellas porque nos dan ciento y raya. Nosotros debemos de ser de cobre y ellas de oro aquilatao.

Tu pesimismo también apunta a la agonía de la cultura y la vida rural.

Una de las cosas que más me apenaron fue ver morir a los pueblos. Están en la memoria. Entonces teníamos ríos, llenos de truchas y de anguilas. Era otra vida que tenía otro tiempo. Éramos más probes. Yo creo que el confort tien un factor alienante. La ciudad crea un malestar y cuanto más grande es mayor es el malestar que crea en las personas. Y entonces las personas los fines de semana y cuando pueden huyen de la ciudad. La edificación en toda la costa española no es más que una consecuencia de esto y de una especulación brutal, aprovechada por todos estos tiburones, los bancos, los políticos para ingresar dinero y hacer clientelismo… Las carreteras que hacían antes y los ferrocarriles se adaptaban a la topografía del valle y terminaba el valle embebiéndolos, de tal manera que eran como un elemento más. Y sin embargo ahora, como hay carreteras hasta en el cielo… Yo no veo salida a esto. El campo asturiano murió. El primero que descubrió la maravilla de esta rasa fue Guillermo Schulz a mediados del XIX. Había una pradería, que cuando llegaba la primavera, además de acoger un ecosistema y páxaros como las calandrias, tenía una floración… Chanel número 5 era una mariconada comparao con cómo olía aquello. Había hinojos, que diría un fino, oriégano… y luego los grillos, que formaban una coral, y luego venían las codornices… era una cosa… era el paraíso. Si al género humano lo expulsaron simbólicamente del paraíso, a nosotros nos expulsaron del paraíso. A mí me expulsaron del paraíso. Era un mundo que se fue, como las oropéndolas, que no volvieron, porque ya no hay brevas. Se nos fue tou.

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

No, pero el confort nos fue derrotando, fue separando al hombre de la naturaleza. Y el hombre cuanto más se separa de la naturaleza más se aliena. Y aunque quiera volver, vuelve a la casita y al jardincito mariconcete y al arbolito que nun val pa nada. Fue una vida que se extinguió. ¿Será esto mejor? Yo creo que cuando nos vamos de la tradición, malo, y lo que no es tradición es plagio. Una cosa es modernizar la tradición y otra romper el hilo

La crisis económica, ¿viene de la moral?

Sí, sí. Si no se analiza lo moral no se entendería nunca la crisis. Y además no se remedia. No te puedes explicar que una persona como Alicia Koplowitz, que es una mujer tendente al misticismo, de los kikos de Kiko Argüello creo, haya puesto el dinero en manos del Madoff ese. Estos que engañaron no tienen ni el coraje de suicidarse.

“Los asturianos no amamos la lengua”

¿Qué lees?

No soy un buen lector de novelas, porque las novelas de ahora me parecen muy sinsustancias. A mi verdaderamente lo que me priva es la poesía, el ensayo, la historia y la filosofía. Me gusta mucho Eugenio Trías. Ortega, ¡escribía tan bien! Tengo pasión por la historia y la geografía, porque la tengo por el paisaje, si lees atentamente mi poesía te das cuenta que es paisaje. La poesía es inagotable. Está entre el sentimiento, el pensamiento y el lenguaje. Walter Benjamin decía que vivíamos en el lenguaje. Garcilaso, Fray Juan… son inagotables… Bécquer también y luego Machado, Cernuda, que me parece excepcional. Su oda a la muerte de Federico García Lorca es una lección de la historia de España; y luego de la generación del 50 Claudio Rodríguez, Gamoneda me parece muy interesante, aunque a veces parezca que escribe para él. Ángel González es muy buen poeta. Me parece que últimamente lo trataron muy mal. Hay una vampirización de Ángel González. Era muy buena persona y muy buen poeta, pero ahora todos esos viudos llorando a Ángel González… Gil de Biedma era un señorito de Barcelona que no tenía nada que ver con el campo español. Hegel admiraba mucho al Romancero, que yo creo que es una joya única en la literatura mundial. Juan Ramón era un cabrón con letras mayúsculas, un tipo detestable que acabó con aquella santa, que era una mujer hipersensible. Juan Ramón, que lo sabía todo de la poesía y era un poeta enorme, era un tipo vanidoso, con un ego como la cordillera del Himalaya. Yo no entiendo el ego de los poetas.

¿Cómo ves la literatura en asturiano?

El problema del asturiano es un problema de amor, como el de todas las cosas de la vida. Los asturianos no amamos la lengua, como no amamos el prerrománico, como no amamos la mar, que sufrió una depredación enorme. Poetas los hay estupendos, un narrador como Milio Rodríguez Cueto es un sueño. Xuan Xosé Sánchez Vicente es un poeta enorme, tanto como Seamus Heaney, pero no ejerce. Con el asturiano tenemos la letra pero se nos jodió la música. Yo oía hablar a la Canellada, a Lorenzo Novo Mier. Tenemos la letra, pero nos falta la música. También pasa con el gallego, el euskera, el catalán y el valenciano. También perdieron la música.

¿Al asturiano también lo das por perdido, como al campo?

No, siempre habrá en Asturias una serie de gente que lo cultive. Eso no va a fallar. Pero las cosas hay que hacerlas por amor. Por un amor profundo.

Las manos de Pablo. Foto / Javier Bauluz.

El paisaxe y el romanticismu amorosu

Pablo Ardisana (Hontoria, 1940) ye un poeta y escritor, n´asturianu y castellano, de vocación tardía, que nun espubliza el primer poemariu (Armonía d´anxélica sirena) hasta que tien cuarenta y seis años, nel añu 1986. Lluegu vendríen otros llibros de poemes , como Rosamaría, Azul mirar d´amor o Una lluz inesperada, amás de cuentos, artículos y trabayos relacionaos cola cultura popular.

Románticu y modernista, pa dellos críticos, Pablo tien una poesía amorosa que conmueve, afitada nel paisaxe y les tradiciones populares del conceyu de Llanes, la ventana dende la que mira al mundo.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 2, MAYO DE 2009

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