Lo de la Cospedal y el PP tiene trampa

Cospedal Junta

María Dolores de Cospedal/ Foto de Carmen Rojo

La estrategia que lleva un tiempo desarrollando el PP en algunas autonomías cuestionando, criticando o  liquidando algunos de los privilegios, sobre todo económicos, de la clase  política, carece de credibilidad por varios motivos. El PP es el gran partido  de la derecha española y poco disimula su defensa de las clases dirigentes  y las élites financieras. No está ajeno a los escándalos de corrupción  y de financiación que protagonizan todos los grandes partidos. Y de
“la gran factoría popular” viven muchas miles de personas, entre cargos públicos, liberados y afines, que no tienen otro mérito que  la obediencia y la fidelidad a unas siglas, esa lacra que caracteriza a la partitocracia. Pero además es bien visible que esa operación cosmética, como si los populares aspiraran los nuevos aires que corren en España desde la aparición del 15-M, se debe fundamentalmente a un intento de contrarestar con populismo la impopularidad de las duras medidas de ajuste del gobierno  Rajoy.

María Dolores de Cospedal es la gran impulsora de esta operación y la ejecutora de la medida más ambiciosa tomada hasta ahora por el PP:  la supresión de los sueldos de los diputados de Castilla-La Mancha.  Una medida que habrá que valorar con el tiempo y con la que coincide  una buena parte de la opinión pública que desea el fin de  la profesionalización de la política, otro cáncer que padecen  las democracias.

Pero lo de la Cospedal en su autonomía oculta trampas, además de la escasa credibilidad que tiene como regeneracionista una persona que lleva enriqueciéndose ostensiblemente desde que vive de la  política.
En el número 23 de ATLÁNTICA XXII, que apareció el pasado mes
de noviembre, la periodista Concha Balenzategui se ocupó de
ello. Reproducimos ahora el artículo.

Dolores (y contradicciones) de la Cospedal

¿Puede alguien que se ha enriquecido con la política y compagina dos cargos tan incompatibles como la presidencia de una Autonomía y la secretaría general del PP dar lecciones de austeridad? María Dolores de Cospedal lo ha hecho, eliminado los sueldos de los diputados autonómicos de Castilla-La Mancha y rebajando a la mitad el número de escaños.

Concha Balenzategui / Periodista (Corresponsal Castilla-La Mancha).

La eliminación del sueldo de los diputados castellano-manchegos es ya efectiva. María Dolores de Cospedal la había incluido en los Presupuestos. La reducción a la mitad de los actuales 49 escaños del Parlamento autonómico tiene que ser aprobada en la propia Cámara con la reforma de la Ley Electoral y obtener el visto bueno de las Cortes Generales. Ahora el PP tiene 25 diputados y el PSOE los otros 24.

Los cálculos del propio presidente del Parlamento autonómico, Vicente Tirado, hablan de un ahorro de alrededor de un millón de euros, una minucia frente a los 7.440 millones del presupuesto de esta comunidad para 2013. Una reducción, en todo caso, que haría brillar más aún la medalla del Parlamento más austero de toda España, que no cesan de ‘colgarse’ tanto Cospedal como Tirado.

Cigarral Cospedal 1

La lujosa mansión de la presidenta de Castilla-La Mancha en un
cigarral de Toledo.

La medida, que se ha ido revistiendo de argumentos sobre la “normalización” de la vida política, no formaba parte del programa electoral del PP para Castilla-La Mancha, ni se había desarrollado en el ideario de la calle Génova. Más bien parecía un conejo sacado de la chistera del momento político, con el rescate a la vuelta de la esquina. La prueba es que otros presidentes autonómicos han echado balones fuera, dejando claro que no secundarían la propuesta.

La austeridad de la “bienpagá”

La sorpresa se volvía mayúscula viniendo de una dirigente que ha recibido virulentas críticas por la cuantía de sus sueldos públicos. Es uno de los argumentos con los que el PSOE ha atacado más duramente a Cospedal y un mensaje que ha calado en las redes sociales y en la calle, donde frecuentemente se la cita como la “bienpagá”.

Cospedal percibió, según su propia declaración, 159.837 euros en el año 2008, cuando recibió más de 13.000 como diputada en las Cortes castellano-manchegas, casi 79.000 del Senado, del que formaba parte por designación de la Cámara toledana, 3.000 del Ministerio de Justicia, donde mantiene la plaza en excedencia como abogada del Estado, y 64.000 del PP, que la designó ese mismo año secretaria general.

En 2009, sus emolumentos ascendieron a 253.000 euros, pero en 2010 se rebajaron a 172.000. Lo que ocurrió es que Cospedal renunció a su sueldo como diputada regional, después de solicitarlo en varias ocasiones a la Cámara castellano-manchega. Actualmente asegura que su único sueldo es el de presidenta de Castilla-La Mancha, y que es menor que el que percibía su antecesor, José María Barreda.

La presunta austeridad de Cospedal es replicada constantemente por los socialistas y por la prensa más crítica, porque al tiempo que reduce los asesores y altos cargos, mientras cierra camas hospitalarias y prescinde de escuelas rurales, se rodea de glamour. Por las redes sociales circula la fotografía de las deliberaciones del Consejo de Gobierno, con una botella de la exclusiva agua “Numen Premium Water” ante cada consejero. El mensaje que acompaña a la imagen es fácil de adivinar: nos piden sacrificio mientras beben una marca que cuesta 4,53 euros el botellín.

Cospedal y marido 2

Cospedal con su marido, Ignacio López del Hierro/Foto: Carmen Rojo

 No se han acallado aún las críticas por la compra de su vivienda. La presidenta y su marido se trasladaron el pasado año a lo que en Toledo se conoce como un cigarral, una finca tradicional situada al otro lado del Tajo, desde donde se contempla el casco histórico con desahogo de espacio y horizontes. El catálogo de la venta, por la inmobiliaria Knight Frank, se ha difundido profusamente en Internet desde que el diario elconfidencial.com desvelara la noticia. Según el documento, el chalé tenía una superficie de 600 metros cuadrados construidos sobre una finca de 12.000 metros y costaba 2,3 millones de euros. Cuenta con dos salones, cinco dormitorios, grandes ventanales, suelos de barro cocido, cocina, tres cuartos de baño, bodega, trastero, garaje para dos vehículos y piscina. En todo caso, Cospedal envió una nota al diario digital negando que la cantidad pagada fuera esa, aunque no dijo cuál era.

 El baúl de la Piquer

La residencia toledana de la familia Cospedal está muy lejos de poder considerarse su vivienda habitual. La albaceteña mantiene unas jornadas maratonianas en su doble papel de lideresa popular y de presidenta castellano-manchega. Vive literalmente en el coche oficial, con el tiempo partío entre Toledo y el resto de España. Como el baúl de la Piquer, por seguir en el registro de la copla.

La presidenta ha instaurado el jueves como el día dedicado a ser presidenta, y concita en él todos los actos que puede permitirse. Es el día de la reunión semanal del Consejo de Gobierno, en el Palacio de Fuensalida, por la mañana, y también el de los plenos de las Cortes, por las tardes. Una decisión, la de hacer vespertinas las sesiones parlamentarias, fuertemente contestada por la oposición.

Por contra, los lunes es sagrada para Cospedal la rueda de prensa en la madrileña calle Génova, en la sede nacional del partido, tras la reunión de la directiva nacional. Y la secretaria general dedica a los menesteres “de la gaviota” mucho tiempo más al cabo de la semana. Solo en el último mes y medio, Cospedal ha acompañado a Rajoy a la convención del Partido Popular Europeo en Bucarest; ha participado activamente en las campañas electorales del País Vasco y Galicia, protagonizando actos en San Sebastián, Orense o Pontevedra; ha clausurado la convención YEPP de los jóvenes del PP europeo en Madrid; ha sido anfitriona de la reunión de presidentes autonómicos populares con los ministros económicos; ha recibido a los consejeros de vivienda de las Comunidades gobernadas por el PP en Génova; ha clausurado la Escuela de verano del partido en Gandía, o se ha reunido con la cúpula popular en Andalucía.

Todo ello en fechas en que la agenda castellano-manchega no estaba vacía precisamente. Desde principios de septiembre se han celebrado las dos sesiones del Debate sobre el Estado de la Región, se han presentado los Presupuestos Autonómicos para 2013, Castilla-La Mancha ha acudido al Fondo de Liquidez Autonómica y ha acogido la visita de los Príncipes de Asturias en la inauguración oficial del curso escolar en Fuensalida (Toledo).

Haciendo encaje de bolillos con la agenda, Cospedal está habituada a terminar la rueda de prensa del PP y viajar hasta Corral de Almaguer a celebrar el Día de la Mujer Rural. O interviene en Getxo en un acto de apoyo a Basagoiti por la mañana, e inaugura por la tarde un centro joven en Villanueva de la Torre, en Guadalajara. Visita la feria de Artesanía de Toledo y coge la maleta para llegar a tiempo a la proclamación como doctor de la Iglesia de Juan de Ávila en el Vaticano.

Todo por el déficit

La presidenta castellano-manchega se ha mostrado como adalid de los ajustes, precursora de Rajoy. Antes de que se iniciara la campaña electoral que puso al gallego en la Moncloa, Cospedal anunciaba en su región lo que denominó el Plan de Garantía de los Servicios Básicos, que incluía la supresión de organismos autonómicos, desde el Defensor del Pueblo hasta el Consejo Económico y Social, empresas públicas y altos cargos. Desde que ella gobierna, el paro se ha disparado, con 40.000 desempleados más. Cerca de 10.000 son directamente los interinos despedidos de la Administración regional o de las empresas públicas eliminadas. El PP justifica el adelgazamiento de la maquinaria de la Junta en su ‘sobrepeso’ anterior. En junio de 2011, cuando los conservadores llegaron al palacio de Fuensalida, había en Castilla-La Mancha 39 empleados públicos por cada 1.000 habitantes, mientras en el conjunto del Estado la proporción era de 29. Ahora hay 5.000 profesores menos, 4.000 autónomos dados de baja o 2.500 empresas extinguidas.

Todo siempre bajo el marchamo de la austeridad y con un objetivo: el de reducir el déficit que al finalizar 2011 ascendía al 7,5 por ciento. Cospedal asegura que logrará cerrar el año cumpliendo el marcado 1,5 por ciento de déficit. Todo hace pensar que la meta está a su alcance.

Como para fiarse

 La propuesta de Cospedal encierra múltiples contradicciones en su planteamiento: 
  • La visión de los ciudadanos dedicándose a la cosa pública de forma interina y altruista contrasta con el discurso que Cospedal hacía durante la inauguración de la Escuela de Formación Manuel Fraga, un centro de formación para políticos con poco aire de aficionados o diputados a tiempo parcial. La secretaria popular definía la política como “una suerte de meritocracia de tal manera que los mejores del ámbito privado y del ámbito público pudieran dedicarse a esta tarea que es la política, que es trabajar por el bien común y por lo que es de todos”. Cospedal aseguraba que este centro “pone en valor este oficio, noble oficio, que es dedicarse a la política”. En definitiva, una tarea como la del dirigente que inspiraba la nueva institución, Manuel Fraga Iribarne, al que no le dolieron prendas en vivir de la cosa pública durante décadas, y cuya figura ahora glosaba una conversa de la política sin remuneración.
  • La eliminación del salario entra en contradicción con la reducción de diputados. Como señaló el portavoz socialista, no hay ningún beneficio en reducir el número de parlamentarios una vez que se ha eliminado su retribución. “Si no van a cobrar los diputados, ¿qué más da que tengamos 25, que 50 que 75? Si no van a cobrar, no suponen ningún gasto para esta región. ¿Qué más da?”, se preguntaba José Luis Martínez Guijarro.
  •  La medida supone un giro de 180 grados respecto a la reforma de la Ley Electoral que el PP llevó a la Cámara sólo cuatro meses antes, y que se traducía en aumentar en cuatro el número de diputados. El cambio, aprobado con los únicos votos del PP, pretendía romper la perniciosa maldición de las provincias pares, las reglas del juego establecidas por José María Barreda y los suyos antes de las elecciones de 2011. Se propiciaba el empate en cuatro de las cinco provincias castellano-manchegas, dejando impar solo la representación de Ciudad Real, cuna de Barreda e históricamente decantada del lado socialista. La estrategia no fue suficiente para el PSOE, pero los populares habían prometido cambiarla en cuanto conquistaran la mayoría. Pero, cuando lo hicieron, abordaron dos reformas consecutivas. Primero pretendieron añadir cuatro escaños al parlamento, pero ahora Cospedal prescindirá de 25.

Negocios con mano de hierro

 Una de las contadas ocasiones en que se ha especulado con la falta de sintonía entre la Moncloa y Fuensalida, la sede del Gobierno castellano-manchego, fue a costa de Ignacio López del Hierro, el marido de Cospedal. Ocurría en marzo, cuando fue designado miembro del Consejo de Administración de Red Eléctrica de España, empresa con participación pública. La difusión de que el marido de Cospedal iba a percibir 180.000 euros al año por este cargo habría molestado al propio Rajoy, que, según desveló El País, intervino para abortar la operación. López del Hierro renunció para no perjudicar políticamente a su esposa, según  su propio comunicado.
   Pero ya se había puesto el foco en los negocios del marido de Cospedal, al que el PSOE recordaba frecuentemente su paso por el Consejo de Administración de CCM Corporación, donde entró al poco de llegar la albaceteña a la presidencia del PP de Castilla-La Mancha, en 2006. López del Hierro había sido consejero de la inmobiliaria Metrovacesa y vicepresidente de la constructora Bami en los momentos del boom inmobiliario, y tuvo un papel destacado en la ingeniería de movimientos, opas y compras que se fraguaron en aquellos convulsos años. De aquellos ‘polvos’ surgieron lodos que aún causan resbalones en el accionariado de Gecina, la potente inmobiliaria francesa.
  El marido de Cospedal accedió en mayo a otra empresa del grupo Iberdrola, como Red Eléctrica, concretamente a su división de Ingeniería y Construcción, que le nombró consejero.

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