Los diputados asturianos se suben el sueldo para ganar lo mismo

Reunión de la Junta de Portavoces de la Junta General del Principado, donde se decidió el cambio en el sueldo de los diputados. Foto / Mario Rojas.

Reunión de la Junta de Portavoces de la Junta General del Principado, donde se decidió el cambio en el sueldo de los diputados. Foto / Mario Rojas.

Por Xuan Cándano. Menudo parto. Nueve meses después de que ATLÁNTICA XXII desvelase el cobro fraudulento de dietas por kilometraje en la Junta General del Principado y tras medio año de negociación entre los partidos, los diputados asturianos se han subido el sueldo para ganar lo mismo.

La Mesa de la Junta General del Principado, con los votos del partido de Gobierno (PSOE) y sus socios (IU y UPyD) y el rechazo de la derecha (Foro Asturias y PP), modificó el escandaloso sistema salarial de sus señorías a costa de mantener sus percepciones.  Es el primer parlamento español que elimina los privilegios fiscales de los diputados, que hasta ahora no cotizaban a Hacienda por las dietas del kilometraje y de manutención, la primera variable en función al domicilio declarado y la segunda de más de 900 euros mensuales. Pero a costa de ello se elevaron los sueldos, equiparando los de los diputados a los de los directores generales y los de portavoces y miembros de la Mesa a los de los consejeros. De esta manera la asignación base del presidente de la Junta pasa de 3.964 euros a 4.878, la de los miembros de la Mesa y portavoces con dedicación exclusiva de 3.406 a 4.550 y la de los diputados con dedicación absoluta de 2.772 a 3.902. Los privilegios con el kilometraje se mantienen aunque se cotice a Hacienda, porque se pagará entre 250 y 650 euros por sus desplazamientos a la mitad de los diputados, 22 de 45. Curiosa singularidad ésta de la labor parlamentaria, en la que se cobra por ir a trabajar.

En resumidas cuentas, nunca mejor dicho: unos diputados ganarán dinero y otros lo perderán, pero el objetivo de mantener los sueldos con el cambio, obligado por la presión de la opinión pública, se ha conseguido, aunque no fuera con unanimidad. Alegando que la eliminación del anterior sistema de kilometraje, por el que se pagaba por desplazamientos falsos hasta en vacaciones, convierte a los diputados en “parásitos de despacho”, Foro Asturias se ha desmarcado del acuerdo, aunque en realidad los casquistas nunca aceptaron rendirse ante la presión mediática, sobre todo del periódico La Nueva España, la gran bestia negra de Francisco Álvarez-Cascos. Los del PP, que no encuentra hueco en la oposición devorado por los casquistas, y en un alarde de demagógico populismo, basan su rechazo justo en lo contrario, cuando el escándalo del kilometraje fraudulento que destapó ATLÁNTICA XXII afecta a uno de sus diputados en esta legislatura y a otros en las anteriores.

Foro Asturias y el PP proponen eliminar 10 de los 45 diputados, pero PSOE, IU y UPyD se niegan. Para los casquistas eso supondría un ahorro para la Cámara de 834.000 euros anuales, frente a los 46.819 que según los socialistas representa la nueva tabla salarial.

Lejos de ser comprendida por los ciudadanos, esta reforma ha aumentado el desprestigio de la clase política asturiana. En medio del vendaval de la crisis, nadie entiende este largo parto de los partidos discutiendo el dinero de los suyos, siempre ajeno a los recortes. Y mucha gente se escandaliza ante los 4.878 euros de sueldo del presidente del Parlamento, que era fontanero antes de dedicarse a la política, o ante los 4.550 del portavoz socialista, que nunca trabajó excepto en la cosa pública, o ante los 3.902 de un diputado raso, en muchos casos sin perspectivas laborales más allá del escaño.

No se trata de apuntar a nadie con el dedo ni de descalificar la labor parlamentaria de éstos o del resto de sus señorías, porque en el Parlamento asturiano, como en todos, hay quien trabaja y cumple, incluso a veces con brillantez.

Pero lo que ya resulta insoportable para la ciudadanía es la profesionalización de la política. Acabar con ella debería ser la prioridad en la tarea de la regeneración democrática. Limitar los cargos públicos a ocho años como máximo y establecer para quienes los ostentan el mismo sueldo que tienen en la vida civil evitaría esa nada engañosa percepción que tenemos los ciudadanos acerca de unos representantes que no nos representan y encima viven por encima de sus posibilidades y de las nuestras.

1 comentario en Los diputados asturianos se suben el sueldo para ganar lo mismo

  1. Mas de lo mismo….Trampas, trampas y mas trampas…Pero sus electores, impasibles ante el desaguisado, seguirán votándolos como el que va a Misa cada domingo…Pase lo que pase y hagan lo que hagan…Se merecen lo que les ocurra…

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