Los genes de Babel

La información sobre el ADN es fascinante pero marginará a los más débiles.

Ilustración de Alberto Cimadevilla

Contenido para suscriptores. Juan Fueyo/Profesor e investigador MD Anderson Cancer Center de Washington. Oscar Wilde sostenía que la única diferencia entre una gran pasión y un capricho es que el capricho dura un poco más. Sin embargo, como cantó Concha Piquer, nuestras efímeras pasiones, a veces, se cronifican en un tatuaje. Extinguida la pasión, el tatuaje persiste contumaz, recordándonos, de un modo superficial quizá, pero imborrable, que lo escrito permanece.

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