Los hermanos Vitini, icono del antifascismo

Mariano Vitini en el centro disparando apoyado en un caballo muerto, en la famosa fotografía de Agustí Centelles tomada en Barcelona al inicio de la Guerra Civil.

Mariano Vitini en el centro disparando apoyado en un caballo muerto, en la famosa fotografía de Agustí Centelles tomada en Barcelona al inicio de la Guerra Civil.

Una familia asturiana, los Vitini, son la mejor representación, también gráfica, del heroísmo y la tragedia que marcó a muchos milicianos republicanos en la Guerra Civil española. Precisamente por eso, tres hermanos Vitini pasaron y posaron para la Historia. Uno de ellos, José, es un héroe nacional en Francia, aunque en su tierra apenas tiene reconocimiento público.

Emilio Silva / Fundador de la Asociación para la Memoria Histórica.

La iconografía de la Guerra Civil española está repleta de imágenes: edificios derruidos, rostros de cansancio de soldados agotados por la lucha, otros sonrientes de quienes todavía tienen esperanza y muestran su alegría ante un fotógrafo o terribles testimonios de familias saliendo al exilio en el duro invierno de principios de 1939.

En la mayoría de esas imágenes aparecen personas anónimas. Solo de vez en cuando alguna de ellas recobra actualidad al reconocerse a algún protagonista. Eso ha ocurrido con la fotografía del mítico fotógrafo catalán Agustí Centelles en la que un grupo de milicianos dispara en una calle de Barcelona por encima de varios caballos muertos. Se trata de una de las imágenes más reproducidas y conocidas de la Guerra Civil, tomada justo al inicio de la contienda.

El hombre que viste una camiseta y una gorra y está apoyado sobre uno de los caballos apuntando con su fusil parece ser, sin ningún género de dudas, Mariano Vitini, un miliciano asturiano que luchó en la Guerra Civil. Es el mismo personaje que aparece disparando en solitario en otra fotografía muy reconocida y divulgada de Centelles, en la que algunos han querido ver no tanto la figura de Mariano como la de su hermano José, uno de los grandes héroes de la resistencia francesa contra la ocupación nazi.

José, héroe en Francia

José Vitini en su época de guardia de asalto.

José Vitini en su época de guardia de asalto.

José Vitini nació el 12 de junio 1912 en Gijón. Fue el cuarto hijo de una familia numerosa que pocos años después emigró a Francia en busca de cuidados para Manolín, uno de sus siete hermanos, que por una enfermedad se estaba quedando sordomudo y no podía recibir tratamiento en España. La familia se estableció en Burdeos y el padre comenzó a trabajar en la venta de carbón asturiano. Un hermano le fletaba un barco con las bodegas repletas y cuando el padre de José terminaba de venderlo le pedía otro.

La experiencia de su estancia en Francia y el conocimiento del idioma galo serían de gran utilidad para ellos años después, cuando en el duro invierno del final de la Guerra Civil cruzaron andando los Pirineos hacia tierras galas.

El padre de los Vitini pudo así ganarse la vida hasta que Francia reabrió algunas minas que llevaban años cerradas y su negocio se vino abajo. Eso les hizo regresar a España e instalarse en Madrid, donde el padre moriría de agotamiento y tristeza poco tiempo después.

José Vitini militó desde muy joven en el Partido Comunista de España y al inició de la Guerra Civil se movilizó en diversos frentes. A finales de enero de 1939, junto a varios miembros de su familia, cruzó los Pirineos camino de Francia. El hecho de que dos de los hermanos hablaran correctamente francés les ayudó a entenderse con la gendarmería gala. A pesar de sus intentos, José fue trasladado a un campo de refugiados, de donde pudo huir para unirse a la resistencia francesa, junto a su hermano Manolo, que fue detenido y obligado a trabajar en lo que se conocía como el Muro del Atlántico, donde pintaba buques.

José se integró en la resistencia francesa y participó en numerosas operaciones de guerra que le llevaron a ser teniente coronel del FFI, las Fuerzas Francesas del Interior. Al mando de la 168 División organizó la liberación de varias localidades como Lourdes o Rodez y llegó a formar parte de los liberadores de París, en agosto de 1944.

En octubre de 1944 formó parte del grupo de guerrilleros que a las órdenes del PCE trataron de invadir España a través del Valle de Arán y reiniciar la guerra contra el general Franco, con el objetivo de que en el final de la Segunda Guerra Mundial los aliados terminaran con la dictadura franquista. Desconocían entonces que el Gobierno británico tenía un acuerdo con varios generales del ejército franquista, como Varela, Kindelan o el defensor de Oviedo, Aranda, con los que mediante cuantiosos sobornos pactó la no intervención de España en la segunda gran guerra.

Tras el fracaso de la operación, una vez replegados en Francia los guerrilleros, José Vitini decide entrar de incógnito en España para organizar en Madrid una guerrilla urbana que desestabilizase al régimen. El 15 de enero de 1945 llega a la capital española después de haber pasado unos días en Barcelona, en casa de su hermano Mariano. Su misión es organizar ataques a la dictadura para mantener o encender la llama de una insurrección.

A su llegada a la ciudad organizó un pequeño grupo de guerrilleros que el 26 de febrero de 1945 atentó contra una subdelegación de Falange, ubicada en la madrileña plaza de Cuatro Caminos. Como consecuencia del ataque murieron el secretario y el conserje, algo que tuvo una enorme repercusión y activó una enorme operación policial que llevó a la detención de Vitini tras la delación de uno de sus compañeros.

El periódico ABC del 25 de abril de 1945 informaba de su detención en una noticia que titulaba “El crimen social de los Cuatro Caminos” y cuya entradilla terminaba exaltando que la detención había sido posible gracias “a la sagacidad y esfuerzos de nuestro régimen policial”.

La noticia hablaba de que, tras varias detenciones, la organización del PCE en Madrid y otras capitales de provincia había sido desarticulada, relataba en tono épico la actuación policial y alababa “la técnica de los interrogatorios, que se sucedían día y noche tenazmente, con la inmediata comprobación y refutación de indicios y coartadas, y la inteligente y entusiasta labor de aportación de datos procedentes de diversas investigaciones y vigilancias”.

Vitini fue acusado del atentado de Cuatro Caminos y el grupo de otras acciones como la explosión de “petardos” en la redacción de un diario de la capital y en la Secretaría General del Movimiento. Añadía el informe del periódico que estaba preparando otro tipo de acciones.

Los detenidos fueron sometidos a un juicio sumarísimo de urgencia y condenados a muerte. El régimen franquista quiso ser ejemplar y ejecutó la sentencia sin miramientos, a pesar de las protestas internacionales que reclamaban la conmutación de la pena. Pepe, como le llamaban sus familiares, fue fusilado el 28 de abril de 1945 en el Campo de Tiro de Carabanchel. Mientras estuvo detenido fue a visitarlo una de sus cuñadas, que trató de ayudarlo, pero a la que le dijo que su trágico final no tenía remedio. Antes de despedirse de ella le entregó su reloj.

Luis y José Vitini en 1944 en Francia, donde tienen un gran reconocimiento, en contraste con España.

Luis y José Vitini en 1944 en Francia, donde tienen un gran reconocimiento, en contraste con España.

Luis y Mariano, los otros dos hermanos

Luis, el pequeño de los Vitini, había nacido en Fuenterrabía el 6 de agosto de 1922, en el viaje que toda la familia hizo desde Burdeos para regresar a España. Al cruzar la frontera camino del exilio lo vistieron aniñado para que pasara por un menor y no fuera a parar a un campo de refugiados como dos de sus hermanos.

Siendo muy joven se unió a la resistencia francesa y llegó a ser comandante de las Fuerzas Francesas del Interior. En el verano de 1944 entró en España,  fue detenido en Barcelona y fusilado en el Camp de la Bota, el 14 de septiembre de 1944.

Mariano, el superviviente, era el mayor de los hermanos y fue inmortalizado por Agustí Centelles, que le hizo la archiconocida fotografía de Barcelona el 19 de julio de 1936. La imagen en la que se ve a Mariano Vitini disparando sobre un caballo muerto dio la vuelta al mundo y se ha convertido en uno de los iconos de la Guerra Civil.

En la guerra luchó en varios frentes en Madrid y Barcelona, pero pasó toda su vida marcado por la pérdida de sus dos hermanos, hasta que murió en 1983. No le gustaba hablar de la guerra o evocarla, porque inmediatamente se acordaba de sus hermanos y del alto precio que pagó su familia por defender la II República. Cuando le recordaban la fotografía de Centelles y le llamaban héroe repetía que los mejores habían muerto en la guerra. Era su personal homenaje a sus queridos hermanos, Pepe y Luis.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 29, NOVIEMBRE DE 2013

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