Los Masaveu, los grandes beneficiados de la ampliación de El Musel

Raimundo Abando lleva treinta y cinco años en el sector marítimo y fue presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés. Foto / MAXII.

Raimundo Abando lleva treinta y cinco años en el sector marítimo y fue presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés. Foto / MAXII.

Raimundo Abando Tartiere viene clamando desde hace años contra lo que considera el mayor latrocinio de la historia reciente de Asturias, la ampliación del puerto de El Musel, en Gijón, a cuyos responsables y beneficiados cita expresamente en esta entrevista, continuación de la publicada ayer.

Pablo Batalla / Periodista.

¿Cuál es la responsabilidad de Vicente Álvarez Areces en todo esto? ¿Qué ganó él?

Pues lo que gana siempre. ¿Quién amplió El Musel? ¡Areeeces! ¿Quién hizo la ZALIA? ¡Areeeces! ¿Quien hizo el Niemeyer? Areeeces. Iba por la vida pensando que cuando se retirara de la política o muriera Asturias iba a ser él, todo lo iba a haber hecho él. Ese grandonismo le ha salido muy caro a Asturias. Tiraba para adelante, venga deuda, porque quería que su nombre perdurara siglos. Es el gran despilfarrador de la historia de Asturias. En los últimos cuatro años de Areces la deuda de Asturias aumentó tanto como en los treinta años anteriores de democracia. Pasó de 850 millones de euros a 1.700. Por cierto, Areces asistió al Consejo de Administración que aprobó la concesión a Dragados. ¿Por qué se le permitió participar, si no era consejero? Y hay otra vinculación directa de Areces con todo esto que nunca se ha contado…

Cuénteme.

El 16 de mayo de 2005 la Autoridad Portuaria adquiere por expropiación una cantera propiedad de Tudela Veguín, la de Alto Aboño, por unos 6 millones de euros y por unanimidad del Consejo de Administración: 32,4 hectáreas que se compran para ayudar al contratista a solventar sus problemas con las canteras. ¿Dónde se vio que una Administración Pública haga una inversión para favorecer al adjudicatario de una obra? Hoy esos 6 millones sirven para la procreación de las gaviotas, porque la cantera está llena de nidos. Pero bueno, volvamos a Areces. Esas 32,4 hectáreas correspondían a cinco fincas que Tudela Veguín tenía allí. El Grupo Masaveu se quedó con otras seis. Se daba la circunstancia de que las once fincas estaban afectadas por el Plan de Ordenación del Litoral de Asturias (POLA). No se podía hacer nada en ellas y no se pudo hasta el 26 de junio de 2006, cuando el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias libera del POLA esos terrenos. Hoy, Tudela Veguín tiene una planta de cogeneración a través de residuos ahí. ¿Qué fue lo que pasó? Pues que Tudela Veguín quería construir esa planta en esos terrenos y lo que hizo fue pedirle a la Autoridad Portuaria que los comprase porque, como institución pública, tendría más fuerza que una empresa privada para pedir esa recalificación al Principado. La Autoridad Portuaria no quería esa cantera para nada; solo la compró por esa razón. Yo creo que la mayor conexión directa de Areces con toda esta historia es ésa. Y si yo fuera la jueza, lo llamaría a declarar de manera inmediata.

O sea, usted no cree que él fuera directamente corrupto, sino que transigió con la corrupción de otros para llevar a cabo proyectos que quería que le reportasen prestigio personal.

Yo, en el tema del dinero, no opino, porque lo desconozco. No puedo decir si se llevó dinero o no. Por cierto, hablando de responsabilidades políticas, ¿sabes cuál es la disculpa de todos éstos? Te lo digo porque lo han dicho: «No, es que la ministra lo sabía». La ministra era Magdalena Álvarez. ¿Que la ministra sabía que estabais cometiendo toda una serie de irregularidades y saltándoos la ley? Bueno, ¿y qué? Vamos a suponer que es así; que la ministra estuviera al tanto y les dijera que sí (que seguramente así fuera). Para empezar hay que llevar a la ministra a sede judicial. Esta gente pensó que aquello iba a quedar impune; que nadie iba a meterse con ellos si la ministra lo aprobaba.

Areces y los Masaveu

La impresión general final es que todo fue un plan deliberado y maquiavélico para beneficiar a determinadas personas o empresas.

En mi opinión, la UTE, por ser la adjudicataria indebidamente del contrato, y por otro lado Tudela Veguín en particular y el Grupo Masaveu en general, su propietario directa o indirectamente, Masaveu pudo facturar unos 250 millones de euros. Por cierto, en relación con esto hay algo que tampoco se ha contado nunca…

Soy todo oídos.

En 2005 aparecen en el puerto de Avilés unos valencianos, los dueños de Cementos La Unión, para proponer la construcción de una molienda de clínker, que es la materia prima que se utiliza para hacer el cemento. Ellos tenían una en Valencia y querían poner otra en el Norte de España, y proponían hacerla en Avilés. El presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés, que entonces era Manolo Ponga, a la sazón exalcalde de Avilés y exdelegado del Gobierno, les dice que encantadísimos, que por supuesto. Es más, en 2005 Ponga se desplaza a Valencia para ver la molienda, porque quiere comprobar si solventa el único problema que tienen estas cosas, que es el de la polución. Va y comprueba que la molienda produce en un polígono industrial sin problema porque tiene un sistema que hace que no emita nada de polvo a la atmósfera. Ponga, como es lógico, se emociona, porque aquello significaba una inversión de 25 millones de euros, 50 puestos de trabajo y 600.000 toneladas de movimiento por el puerto. Así que se empieza a poner en marcha el tema. ¿Qué pasa? Que inmediatamente Ponga recibe una llamada. ¿De quién?

De Areces.

Sí. ¿Por qué? Porque el presidente de Asturias es presionado por el Grupo Masaveu para que no se haga la molienda. Fíjate en la importancia de esa molienda: si se hubiera hecho en 2005, mucho del cemento que se utilizó en la ampliación de El Musel –y se utilizaron cerca de 6 millones de toneladas– hubiera podido salir de Avilés, y además a un precio mucho más barato que el que se pagó por el que finalmente se utilizó, el de Tudela Veguín, ya que se pagaron diez euros más por tonelada que los que se pagaron por el utilizado en Punta Langosteira, en La Coruña, estando la fábrica gallega mucho más lejos que la de Aboño. No acaba ahí la cosa. ¿Qué promete el Grupo Masaveu a cambio al señor Areces? Un barco que estaba pendiente de hacer, el Cristina Masaveu, en Asturias; un hotel de cinco estrellas en Gijón y una inversión en el puerto de Avilés. Bueno, pues de todo eso el hotel no se hizo y el barco sí pero porque en realidad el Grupo Masaveu ya tenía pensado hacerlo en Gijón.

¿Qué inversión proponen los Masaveu?

Pues mira, comparemos los dos proyectos. Los valencianos ofrecen 25 millones de inversión; el Grupo Masaveu, 6. Los valencianos prometen crear 50 puestos de trabajo, los Masaveu 5. Los valencianos van a mover 600.000 toneladas de clínker; los Masaveu, 200.000. ¿A quién le otorga la licencia la Autoridad Portuaria? A los Masaveu. Y fíjate qué curioso: de todo el Consejo de Administración, solo vota en contra un miembro, el representante de las empresas consignatarias y estibadoras del puerto de Avilés. Todos los demás votan a favor del proyecto de Masaveu salvo uno que no se presenta al consejo. ¿Quién? El presidente de la Cámara de Comercio de Avilés, Antonio Sabino. ¿Por qué? Pues porque no se atrevía a votar a favor, en tanto conocía que era mucho mejor el proyecto de los valencianos tal como yo se lo había explicado personalmente, y debía velar por los intereses de la comarca de Avilés. Pero tampoco quería votar a favor de los valencianos, porque era amigo de los Masaveu, y quizá proveedor…

¿Quiénes votan a favor?

Vota Ponga, obligado por Areces, lo cual sé porque me lo dijo a mí personalmente cuando le increpé por tan necia decisión, que iba en contra de los intereses del puerto de Avilés; Santiago Rodríguez Vega, alcalde de Avilés y hoy presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés; Jaime Rabanal, consejero de Economía; Jesús Manuel Muñiz, hoy alcalde por el PSOE de Santo Adriano e interesante personaje, que era director general de Minería y que intercedió ante la UTE Dique Torres para que Ricardo Rubio explotara la cantera de Aboño durante la ampliación de El Musel, cosa que consiguió (¿por qué? ¿Qué interés tenía?); Alberto Vizcaíno, director general de Pesca en la actualidad; Álvaro Álvarez, viceconsejero actual de Hacienda en el Gobierno de Javier Fernández y concejal y secretario general del PSOE en Avilés. Todos a órdenes de Areces en contra de los intereses de Avilés y de Asturias.

¿Se llegó a llevar a cabo el proyecto de Tudela Veguín?

Eso es lo más alucinante de todo: nunca se llegó a hacer. Pero durante estos años la empresa del Grupo Masaveu pagó 225.000 euros al año por tener la concesión del terreno sin realizar la obra. Y ya en mayo del 2011, en el último consejo de la Autoridad Portuaria de Avilés presidido por mi antecesor en el cargo, Manuel Docampo, Tudela Veguín pide que le liberen de la concesión y el consejo de la Autoridad Portuaria accede a su petición. Siempre pensé que al venir yo de presidente les debía de dar miedo que no les dejara renunciar a la concesión. Es increíble, pero cierto. Así se escribe la historia en Asturias.

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 43, MARZO DE 2016

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