Mala fe procesal

Trabajadores de Lacera el pasado mes de marzo, en una protesta ante la Junta General.

Carlos Suárez Peinado y Olga Blanco / Efeso Abogados.

En relación al comunicado de doña María Jesús Suárez, expresidenta del comité de empresa del servicio de limpieza y mantenimiento del HUCA, publicado en el número 51 de ATLÁNTICA XXII, desde Efeso Abogados nos vemos obligados a realizar las siguientes rectificaciones:

1.- En primer lugar quisiéramos agradecer a los trabajadores y trabajadoras eventuales del servicio de mantenimiento y limpieza del HUCA la confianza depositada en nosotros para defender su derecho a ser subrogados en las mismas condiciones que el resto del personal que presta sus servicios en el centro hospitalario y mostrar nuestra solidaridad y nuestro orgullo por haber sido elegidos como abogados para luchar por el mantenimiento de los acuerdos de subrogación del HUCA, que se remontan al año 1992. Una lucha muy larga emprendida hace ya más de un año y la más difícil a la que nos hemos tenido que enfrentar como abogados laboralistas. Nuestra admiración, apoyo y gratitud, por tanto, para Naranco, Carmen, Feli, Pablo, Mónica, Elvira, etc…

2.- En la defensa de sus derechos, estos trabajadores solo contaron con el inicial apoyo de la organización sindical CSI en la persona de María Jesús Suárez, miembro y entonces presidenta del comité de empresa en el servicio de limpieza y mantenimiento del HUCA. Sin embargo, desde el inicio ese apoyo, a fin de poder formular y defender judicialmente la acciones legales emprendidas, se vio condicionado por la autoritaria, falaz y errática conducta de esta representante, que no solo ocultó información relevante para los procesos judiciales, sino que faltó a la verdad en reiteradas ocasiones perjudicando la defensa de los trabajadores y vertió graves calumnias contra Efeso Abogados y contra algunos de los trabajadores que encabezaban el conflicto laboral, sorprendiendo que en su comunicado defienda la Asamblea como medio para tomar las decisiones cuando ha sido justamente al contrario. Baste como ejemplo, sin ser el único, la mediación ante el SASEC del mes de marzo a que ella misma hace referencia, mediación que pudo poner fin al conflicto, en la que fue su negativa a dialogar y a rectificar, pretendiendo imponer su único e inalterable criterio aprovechando su condición de representante de la CSI, la que impidió que se logrará un acuerdo que beneficiaba a 140 trabajadores y trabajadoras, a los que, en contra de lo argumentado en el comunicado, se les negó su derecho a decidir.

3.- La anterior conducta de doña María Jesús Suárez, en su condición de representante de los trabajadores y de la CSI, la resume la sentencia dictada por el juzgado de lo social numero 1 de Oviedo el pasado 10 de julio de 2017, la que en su fundamento de derecho tercero califica el comportamiento de ocultación e imposición de la CSI como “mala fe procesal evidente”.

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