Morán: “El PSOE convirtió la cultura en institucional”

El escritor y periodista Gregorio Morán durante el acto de ayer en Oviedo, organizado por Tribuna Ciudadana. Foto / Iván Martínez.

El escritor y periodista Gregorio Morán durante el acto de ayer en Oviedo, organizado por Tribuna Ciudadana. Foto / Iván Martínez.

“En España el intelectual nunca fue bien tratado hasta la llegada del PSOE al poder”, dijo en la noche de ayer Gregorio Morán durante una conferencia en Oviedo titulada “Poder y cultura en España”, organizada por la asociación Tribuna Ciudadana.

Para el escritor y periodista asturiano afincado en Barcelona, “el PSOE logró neutralizar a la cultura y hacerla institucional, y eso no había pasado nunca en España”.

El triunfo de los socialistas en 1982 fue a su juicio algo decisivo en el cambio en la relación entre el poder y la cultura, por lo que ocupa una buena parte de El cura y los mandarines, el último libro de Morán, editado por Akal tras rechazarlo Planeta al negarse el autor a suprimir once páginas en las que se aludía al presidente del Instituto Cervantes y ex presidente de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), Víctor García de la Concha. “No hay nada personal, son negocios”, aseguró resumiendo aquel conflicto y en alusión a El Padrino.

Evocando su infancia en Oviedo, Morán dijo que recordaba a Víctor García de la Concha, que era sacerdote, “haciendo de magistral de La Regenta“.

En El cura y los mandarines, Morán es despiadado con los oportunistas que prosperan gracias a la cultura arrodillándose ante el poder político. “La cucaña del poder cultural está muy vinculada al poder político”, señaló, remarcando de forma más contundente: “No hay nada más comprable que un intelectual, por su vanidad”.

El articulista de La Vanguardia ve dos singularidades en la cultura española, los escritores ágrafos y los tertulianos que opinan de todo con total osadía. Preguntado por un espectador explicó su teoría sobre el poder mediático, que piensa que aún está en el papel y en las grandes cabeceras. “Lo virtual es lo que nos queda ante los grandes medios”, resumió.

También durante el coloquio describió al Ayuntamiento de Llanes como el que desarrolla “mayores genialidades en la contratación del personal”.

Como ocurriera recientemente con otro acto similar en Gijón, Morán fue presentado por su amigo el cantautor Jerónimo Granda, que desató grandes carcajadas con su peculiar interpretación de El cura y los mandarines y del propio autor, al que definió como un excéntrico.

Ovetense de nacimiento y residente en Gijón, la popularidad de Jerónimo Granda en su tierra es tal, que solo una persona como él se puede permitir contar un chiste nada complaciente con los ovetenses, provocando la hilaridad de los asistentes. Contó que su hermano le decía:

– Desengáñate, Juanín, en Oviedo hay más hijo putas que ventanas.

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