Protesta por obligar a los trabajadores a ser falsos autónomos

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Algunos de los participantes en la concentración de esta mañana por los falsos autónomos, caracterizados como “glovers”. Foto / Imanol Rimada.

La Corriente Sindical de Izquierda (CSI) ha organizado esta mañana una concentración contra el uso de falsos autónomos, llevado a cabo por parte de la empresa Glovo. La protesta, que ha tenido lugar frente al Teatro Campoamor de Oviedo, está enmarcada dentro de la campaña “Valió de falses autónomes” que viene realizando el sindicato desde hace dos años para denunciar esta práctica, tan extendida en los últimos tiempos, en la que numerosas empresas de distintos sectores están cubriendo puestos fijos y temporales con la figura de los falsos autónomos.

Según María Corral, miembro de CSI, esta protesta ha querido poner el foco en la empresa Glovo “ya que, junto a otras, es una empresa que ya han sido denunciada en otras partes de España por obligar a los trabajadores a ser autónomos”. La reciente instalación de dicha empresa en Oviedo, y que ya contaba con sede en Gijón desde el año pasado, les ha llevado de nuevo a llamar la atención sobre el asunto que CSI no duda en denominar “una nueva forma de explotación”, en la que obligan a los trabajadores a darse de alta como autónomos, siendo estos quienes tienen que pagar con lo que cobren cada mes su seguridad social, además de recibir unas prestaciones, en cuanto a bases y cotizaciones, peores que las de cualquier otro trabajador en el Régimen General.

Por este motivo, el sindicato ha interpuesto una denuncia ante Inspección de Trabajo para que investiguen las prácticas de Glovo. Al mismo tiempo han pedido una reunión con la Inspectora Jefe, Adelia García, para conocer de primera mano su postura ante las denuncias y la propia campaña iniciada por CSI. Por otra parte, los organizadores de la protesta de hoy no descartan llevar a cabo más acciones como esta.

Glovo es una empresa catalana que se dedica a la compra, la recogida y el envío de pedidos a través de mensajeros conocidos como “glovers”.  Cuenta con cuatrocientas personas empleadas en plantilla y más de siete mil repartidores, que en bici, moto o coche entregan productos de tiendas, restaurantes e incluso farmacias, a domicilio.  Caracterizados como “glovers”, algunos participantes han acudido a la concentración de esta mañana con máscaras, en bicicleta y con colores distintivos de la empresa contra la que protestaban.

Aunque esta ha sido una iniciativa asturiana, en los últimos meses ha habido movilizaciones en otras ciudades del país contra las prácticas de distintas empresas y la forma en que la utilización de falsos autónomos se está empezando a extender en muchos ámbitos laborales. Una reciente sentencia a principios de junio contra Deliveroo, en Valencia, condenó a esta empresa a contratar como asalariada a una persona que trabajaba como falsa autónoma. Algo que puede sentar jurisprudencia a la hora de resolver otras denuncias contra diferentes organizaciones que plantean este tipo de condiciones laborales a sus trabajadores y que, de esta forma, según CSI, basan su amplio margen de ganancias en la precariedad laboral.

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