¿Qué es la pedagogía activa?

Varios niños juegan en Andolina, escuela libre de Gijón.

Varios niños juegan en Andolina, escuela libre de Gijón.

Por Elena Plaza / Periodista. A poco que uno se ponga a buscar dará con un buen número de pedagogías alternativas y movimientos sociales a favor de las Escuelas Libres, del respeto al ritmo de aprendizaje de los propios niños. No solo existen estas escuelas democráticas, sino también otros movimientos, como el Homeschooling o el Unschooling, es decir, la enseñanza en casa, un aprendizaje vital lejos de sistemas oficiales, lo que se entendería también como desescolarización, pero no en el sentido de abandono, sino como observación y aprendizaje del entorno.

Hay grandes referentes dentro de la enseñanza respetuosa. El primero es la pedagoga italiana  María Montessori (1870-1952). Se graduó en 1896 en Medicina, siendo la primera mujer médico en Italia. Fue una innovadora de los métodos pedagógicos a principios del siglo XX. En el desarrollo de su labor pedagógica descubre a Jean Itard, padre de la pedagogía moderna, y a Edouard Séguin. Elabora su propio material pedagógico.

El austríaco Rudolf Steiner (1861-1925) es el creador de la pedagogía Waldorf: el aprendizaje de los niños se realiza a través del juego y del movimiento.

Más modernos son los alemanes Rebeca (1939) y Mauricio Wild (1937), que utilizan la pedagogía Pestalozzi, basada en el pedagogo suizo Johann Heinrich Pestalozzi (1746-1827); el pedagogo italiano Francesco Tonucci, Frato (1941); o el educador británico sir Ken Robinson (1950), considerado un experto en asuntos relacionados con la creatividad y la calidad de la enseñanza.

Otras Escuelas que son un referente en este contexto son Sudbury Valley School (EE.UU.) o Summerhill School (Inglaterra).

Para saber más:

+ Este modelo de enseñanza se basa en el aprendizaje vivencial de los alumnos.

+ Educación no directiva, no punitiva, no memorística. Fomenta la autodisciplina, el criterio crítico, la automotivación.

+ No hay maestros, sino acompañantes. Se permite al niño que explore su aprendizaje desde su programa interno. El niño se dedica a lo que le interesa. Se permite que juegue libremente y se cuida mucho su afectividad. Es importante el contacto con la Naturaleza.

+ Una Escuela Libre cuenta con sus normas, dictadas por los propios niños, que tienen el tiempo que necesitan para sus actividades. En la escuela convencional el adulto es el que marca el programa, y en las libres siguen su propio programa interno de aprendizaje.

+ En la convencional el adulto cree saber lo que el niño necesita y en la libre se favorece que el niño busque respuestas y encuentre lo que más le motive.

+ Escucha activa para descubrir lo que le hace feliz y que encuentre así su futuro, lo que le gusta hacer.

+ Se permite el movimiento libre y los alumnos pueden estar en las aulas o fuera, siempre con un adulto.

+ Es importante no quemar etapas. El desarrollo emocional favorece el desarrollo cognitivo. Cada uno tiene su propio proceso.

+ Libertad entendida como respeto profundo, no hay jerarquías, sino iguales.

+ Se trabaja por proyectos partiendo de la motivación, se desarrolla la creatividad. Los niños se rigen por pautas emocionales hasta los 7 años, de modo que se da gran importancia al trabajo emocional con el fin de crear una base sólida para afianzar la seguridad.

+ Funcionan de manera asamblearia. Algunas se organizan por txokos (rincones) dedicados a las diferentes actividades, como Tximeleta en Navarra; otras por aulas, como Andolina en Gijón, pero no en el sentido de las convencionales: se valora la mezcla de edades, aunque en un principio se les separa por ciclos, como ocurría en las antiguas escuelas rurales, aprovechando así el aprendizaje continuo e intergeneracional.

+ Existe una mayor implicación de las familias, que participan de manera activa en la educación de sus hijos y a través de comisiones de trabajo organizan el funcionamiento del colegio. Detrás hay un apoyo pedagógico.

+ Los profesores o acompañantes son más vocacionales, lo viven todo de manera más intensa. Siguen un horario similar a la escuela convencional, pero su cumplimiento es más flexible.

+ Las asignaturas vienen a ser las mismas que en la enseñanza oficial, además de otras como taller de carpintería. Llama la atención que no usan libros de texto al uso, sino que trabajan por proyectos. La filosofía es que aprenden con la observación y sin dirigismo: estudian lo que les llama la atención y a partir de ahí siguen buscando. El contacto con la Naturaleza es muy importante, es todo muy manipulativo, así que es normal el uso de botas y trajes de agua y el cuidado de animales y de la huerta.

+ Uso de pedagogías como la Montessori, Waldorf, Pestalozzi… Se aprende a través del juego, básico en los primeros años de vida. María Montessori puso por primera vez el foco en el niño en cada uno de sus momentos, no como proyección hacia el futuro.

+ Básicamente buscan eliminar el aburrimiento a la hora de aprender, responsable del 30% de fracaso escolar. “Hablamos de niños que se aburren, que no son plenamente felices, a los que se les obliga a aprender lo que no les interesa, sufren acoso escolar… Hay muchos deberes y muchos exámenes, se usa y abusa de premios y castigos, se fomenta la competitividad… Decía Paul Shepard que somos animales domados. Nosotros no queremos que nuestros hijos lo sean”, concluye Eva Friera, una de las promotoras de la escuela Andolina de Deva (Gijón).

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 28, SEPTIEMBRE DE 2013

Deja un comentario