Rajoy y el lobby de registradores (III): Un caso único en Europa

Fernando Romero/Periodista. Cuando se disuelve una sociedad se necesita un registrador, al igual que con los concursos, con las reducciones y aumentos de capital y con el obligado depósito de cuentas de entidades mercantiles aunque éstas se encuentren en pérdidas. Como se aprecia, una buena clientela y mucho dinero en juego. Hasta aquí nada raro, pues todo el mundo tiene derecho a hacer negocio en una sociedad con una economía de libre mercado.

¿Libre? En este caso no. Y aquí empieza a darse cuenta uno de que en plena democracia, integrados en el marco de una Unión Europea y en un Estado de Derecho, en España, caso único, se mantienen privilegios casi feudales, basados en una legislación inamovible que viene ya de la época franquista.

Solamente el Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana-Izquierda Unida- Iniciativa per Catalunya-Verds presentó una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados el pasado mes de marzo bloqueada por PSOE y PP. En dicha iniciativa, que incluye más de veinte propuestas así como amplia información sobre la actividad registral en España, se denuncia el “injusto y agraviante” sistema retributivo de los registradores de la propiedad y mercantiles.

Un auténtico lobby registral que se ha opuesto a tramitar parlamentariamente dicha iniciativa y que denuncia la citada Asociación en su web usuariosderegistros.es, poniendo de manifiesto el enriquecimiento de unos pocos, los registradores, en perjuicio de los consumidores.

Se calcula que estos mil funcionarios ingresan al año 1.000 millones de euros netos, un caso insólito y poco conocido dado que se trata sencillamente de una apropiación privada de un servicio público en exclusiva, algo que solo se conoce en España.

Los registradores ganan el 60% de los ingresos netos del Registro y los empleados el 40% restante, a pesar de que los que hacen la mayoría del trabajo son los empleados ya que el registrador no tiene ni jefe ni un horario. Se calcula que un registrador puede trabajar tres días a la semana a razón de cinco horas diarias, es decir, unas sesenta horas mensuales. Si los ingresos medios de un registrador pueden ser de 60.000 euros al mes, la hora de trabajo se paga a 1.000 euros. Además, a los registradores la crisis no les afecta para mal, sino para bien, porque ganan más, al haber más actividad registral en sus oficinas.

Aquella proposición planteada en el Congreso subraya que “al no existir competencia, el ciudadano está cautivo y el colectivo registral se comporta, a través del Colegio Oficial oportuno, como un lobby destinado a defender un estatus privilegiado.” Además, los colegios de registradores agrupados en el Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantil de España (CORPME) destinan los fondos del arancel público a fines que no son esenciales y propios del servicio registral, sino privados y particulares, señalan.

Una casta privilegiada que teniendo la seguridad y la estabilidad en el trabajo propias de un funcionario, en un mundo laboral cada vez más inestable y precario, garantiza una cartera de clientes cautivos que les permiten tener altas retribuciones, muy superiores a las de cualquier alto funcionario, pero, eso sí, eludiendo el inconveniente de cualquier otro profesional liberal: la competencia. Además, obligaciones exigidas a otros funcionarios, como el cumplimiento de una jornada, no existen para los registradores.

Rajoy y el lobby de los registadores (IV): Quién es quién en el lobby

Rajoy y el lobby de los registradores (I): El multimillonario que quiso ser presidente

Rajoy y el lobby de los registradores (II): La ayuda de Camps

“Cobre o no cobre, es ilegal que Rajoy sea registrador”, José Luis Mazón, el abogado que acaba de denunciar al presidente del Gobierno por conflicto de intereses

Sobre nosotros

Atlántica XXII es una revista asturiana de información y pensamiento. También puede suscribirse a nuestra edición en papel o seguirnos en Twitter y Facebook.

Deja un comentario