TEATRO PRECARIO: Muros

Maxi Rodríguez / www.maxirodriguez.net

 

maxi rodríguez

 

(Él se ha levantado de la mesa en plena comida familiar. Mamá y Papá le miran sorprendidos).

Mamá ::  A ver, hijo, lo que tu padre ha querido decir…

Papá ::  No me traduzcas, coño, no necesito traductor. Si se quiere ir, que se vaya. Lo he dicho y lo mantengo. ¡Me da igual!

Él :: (Retador). ¿Te da igual?

Papá :: Sí. No quiero mantener panchitos y moros que no hacen más que parir hijos para darnos penita y ganarse subvenciones y que su mamasita pueda venir a España a operarse y seguir viviendo de mis impuestos.

Mamá :: Julián, por favor…

Papá ::  ¡Tu calla! (A Él). Me importa un comino lo que le pase a su mamasita, coño. Deberíamos ayudar a los españoles y no mantener toda esa chusma que el 90% son pandilleros.

Él ::  ¿Pandilleros?

Papá ::  Si hay algún sudamericano o moro normal y trabajador ya se preocupará él de tener los hijos que pueda mantener y no más.

Mamá :: (Terciando). Bueno, hala, ya está. Siéntate, hijo, tengamos la fiesta en paz.

Papá :: (Insistente). Si es que vas por la calle a las 12 del mediodía y solo hay sudaquitas y moras paseando todo el día al sol con 3 o 4 niños. Y ahora viene este a soltarnos el rollo de acoger refugiados, que si las pateras, que si…

(Él se muerde la lengua, recoge su plato de la mesa y camina circunspecto mirando al suelo).

Mamá :: Hijo, ¿dónde vas? (Gesticulante, a los dos). ¡Haced el favor, eh! Siempre estáis igual.

Él :: Yo preocupado por alambradas y concertinas, y resulta que los peores muros están aquí, en mi casa.

Papá :: ¿Qué dices?

Él :: ¡Sí, papá! (Vuelve a dejar el plato en la mesa y se acerca a Papá golpeando levemente con los nudillos en su frente). Estos son los muros imposibles de derribar, estos, los que están ahí dentro de las paredes de la corteza cerebral.

(Papá se levanta como un resorte, Mamá se interpone).

Mamá :: ¡El puñetero Telediario! (Acciona el mando a distancia). Se acabó, hala. (Silencio). Voy trayendo la merluza. (Sale).

Él :: No, no se acabó, mamá. La insolidaridad con los más débiles y la xenofobia nos está llevando a…

Papá :: ¿Pero tú quién cojones te crees que eres? ¿Qué derecho tienes a hablarnos así?

Él :: ¿No tengo derecho a opinar?

Papá :: No eres mejor que nosotros, chaval.

Él :: ¿Chaval? (Pasmado). Nunca me has llamado así.

(Papá y Él se aguantan la mirada con un punto de desafío. Mamá irrumpe de nuevo en la sala con una bandeja en la mano).

Mamá :: ¡La merluza! (Pausa). ¿Os sirvo? (Largo silencio).

Él :: Los refugiados van a cambiar Europa del mismo modo que los emigrantes europeos transformaron Estados Unidos durante los siglos XVIII y XIX. Lo que está ocurriendo en el Mediterráneo…

Mamá :: Vale ya, Francisco Javier. ¡Vale ya, eh! Parece que te encanta amargarnos las comidas con la dichosa crisis de refugiados.

Él :: Es que no es una crisis de refugiados, mamá, la crisis es de solidaridad.

Mamá :: Pues nosotros en cuestión de campañas, conciertos y donativos…

Él :: (Cortante). La caridad es humillante porque se ejerce desde arriba, verticalmente. La solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.

Papá :: (Estalla). ¡Yo respeto a quien me respeta! ¡Y punto!

(Silencio incómodo).

Mamá :: ¿Y la merluza qué? ¿No vais a decir nada de…?

Él :: Hablo de empatizar, coño, de situarnos en el lugar del otro.

Mamá :: Y yo, que llevo toda la mañana cocinando y ni una palabra de…

Él :: El Mediterráneo, papá, es la frontera más desigual entre dos mundos.

Mamá :: (Resentida, para sí). Así me gusta, que valoréis el trabajo de una.

Él :: La renta per cápita de la Unión Europea es 14 veces superior a la de la media de los países de la frontera sur del mar.

Papá :: (Vuelve a estallar). ¡¿Y tengo yo la culpa, joder?! Nosotros estamos de este lado. Aquí. (Golpea la mesa). Aquí, trabajando como cabrones. ¿Sabes cuántos años llevo yo sacrificándome para sacaros a ti y a tus hermanos adelante? Es que no tienes ni puta idea de lo que hablas. ¡Ni puta idea! Esa verborrea, ese buenismo, leéis cuatro libros y pensáis que podéis darnos clase a los demás, como si los demás no supiéramos lo que es la vida.

Él :: Mientras la gente no pueda comer en su país y llevar una vida digna va a venir aquí, como lo haríamos tú yo.

Papá :: ¿Pero no estás viendo que es imposible, que seguirán viniendo y viniendo y viniendo y… aquí no hay sitio para todos?

Él :: ¿Y cual es la solución? ¿Convertir Europa en un fortín?

Mamá :: ¿Fresas vais a querer?

Papá :: ¡Calla, Marisa, joder! ¿No ves que estoy hablando con él?

Él :: Habría que hacer una gran operación en África pilotada por la Unión Europea para luchar eficazmente contra la pobreza y que se respeten los derechos humanos.

Papá :: ¡Aquí no caben más! ¡A tomar por el culo, ya está!

Él :: ¿Ves? (Se levanta, airado). Así lo resuelves todo. Imposible dialogar contigo. Ya he aguantado suficiente. Me piro. (Sale dando un portazo).

Papá :: Hala, y no vuelvas, que solo vienes a joderme la comida. (Se va a su cuarto dando un portazo).

(Mamá se queda sola a la mesa. Recoloca algunos platos con la mirada perdida. Larga pausa).

Mamá :: Qué lejos de estar cerca. 
(Suspira y vuelve a encender el televisor, el informativo languidece, unos hinchas futboleros gritan gol. TELÓN).

 

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