Tres Cosmen se disputan el imperio de don José

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Jacobo Cosmen y su padre, José Cosmen. Foto / Mario Rojas

Fernando Romero / Periodista.

José Cosmen Adelaida (Cangas del Narcea, 1928) ya ha cumplido 85 años. Tiene ocho hijos y su entramado empresarial (más de 230 sociedades) es un obstáculo tanto para Hacienda como para su herencia. Y aunque hay de sobra para todos (don José es uno de los cien hombres más ricos de España), hay disputa y una rivalidad agresiva entre sus vástagos. El grupo Cosmen se mantiene gracias al patriarca, que tiene una memoria de elefante, un privilegiado don de gentes y un perfecto control de todos sus negocios, aunque no figure en  ninguno. Pero, como suele ocurrir en las grandes dinastías, sus herederos no parecen estar a la altura y la sombra de la incertidumbre de su inmenso patrimonio planea sobre don José.

La pregunta es ¿sabrán los hijos de don José mantener el imperio intacto o acabará todo en la desintegración, como le ocurrió al rey medieval Alfonso VI? Las rivalidades entre los hijos del empresario asturiano son tan feroces como las de los descendientes del monarca leonés. Jacobo Cosmen Menéndez-Castañedo pretende ser el príncipe. Ha heredado la ambición, la frialdad y la agresividad del padre, pero no su talento para los negocios, muchos de los cuales han fracasado en sus manos. Menos ambicioso, pero más calculador y posiblemente más dotado para la empresa, parece Andrés desde su virreinato de China, en donde los intereses familiares prosperan aceleradamente. China es ahora mismo una de las divisiones que reporta mayores beneficios a la familia. Andrés, además, se parece mucho a su padre, que está orgulloso de él y que ha realizado numerosos viajes a Asia para verle.

¿Y el primogénito? El mayorazgo es de José Cosmen Menéndez-Castañedo, que ha visto horrorizado cómo ha perdido su oportunidad histórica. Sus problemas personales no cuadran bien con el espíritu de una familia muy cercana al Opus Dei. Su vida privada no ha sido precisamente modélica (dentro de los estrictos criterios cristianos, entiéndase) y ha sido condenado al ostracismo, o si utilizamos como referencia la cultura medieval (y esta es una familia feudal) al destierro.

Don José Cosmen Adelaida controla más de 230 empresas (sin incluir en esta cifra las internacionales de Marruecos, Australia y Estados Unidos), muchas de ellas con ramificaciones que se pierden y que desorientan a cualquier inspector fiscal. Quizá por ese acercamiento de la familia a la cultura china sus asesores han creado también su propia “muralla china”, un concepto financiero que describe un entramado diseñado por expertos en sus despachos madrileños para dificultar que Hacienda llegue a donde los ricos no quieren nunca que llegue. Son inmensas ramificaciones con decenas de vasos comunicantes, con sociedades fantasma que aparecen como titulares en los consejos de administración de otras sociedades. Esta estrategia de sustituir personas por entidades jurídicas en los consejos rectores comienza en 1989.

La familia Cosmen mantiene, de sus más de 200 empresas, una treintena que son patrimoniales, las sociedades jurídicas titulares de los principales bienes del grupo y que manejan más de 1.500 millones de capital neto, según datos del Registro Mercantil. Este dato puede variar cuando usted esté leyendo este reportaje porque el cambio de titularidad está en permanente movimiento. Forma parte de la táctica del despiste. Las empresas patrimoniales guardan los principales activos de la familia: inmuebles donde el grupo desarrolla su labor, derechos de las empresas sobre marcas, patentes, fondos de inversión, acciones (bien con ánimo de especulación, bien de control social), cuentas corrientes, etc. Incluso pueden llegar a ser titulares de crédito. Las ventajas de estas sociedades son de carácter fiscal y también preservan mejor el patrimonio empresarial ante situaciones de crisis.

La empresa matriz de los Cosmen es CMC XXI (las siglas de Cosmen Menéndez Castañedo), una sociedad de capital riesgo que se beneficia de exenciones fiscales. Según las fuentes consultadas, esta sociedad, junto a las demás de carácter patrimonial que tiene el grupo, es la que “mueve el dinero” ya que la compraventa de acciones en este tipo de entidades no se refleja en el Registro Mercantil. Casi todos los movimientos dinerarios se hacen a través de esta sociedad.

El proceder tradicional de la familia Cosmen es entrar en empresas y con el tiempo conseguir su mayoría accionarial, cuando no íntegramente su capital, apartando a sus antiguos socios. Pero, un seguimiento de las empresas en las que desembarcan demuestra que su objetivo no es necesariamente consolidarlas o generar beneficios. Se busca más la facturación y en muchos casos se ha llegado a la descapitalización con transferencias de sus dineros  a las patrimoniales o directamente a la familia.

Es el sello Cosmen. Cuando adquieren una sociedad mandan a un equipo de confianza que se dedica a negociar con el personal residual y, a golpe de indemnizaciones acaban “limpiando” la empresa para fagocitarla sin “parásitos ajenos”, explican fuentes cercanas a la empresa. Alsa ayudaba a sociedades que querían extenderse por España y les dejaba incluso sus instalaciones “para ir, poco a poco, quedándose con su negocio”.

Este proceder no sorprende si se conoce un poco la historia de ALSA, empresa que dirigían varias familias desde tiempo inmemorial: los Trelles, los Álvarez-Cascos y los Gamoneda. En Alsa, Cosmen desembarca en 1960. En 1985 ya no queda nadie de las familias fundadoras. “Don José fue comiéndose las líneas que no eran de él, siempre con la comprensión y el apoyo de la administración franquista” -explica un antiguo socio del grupo-. “Al final se quedó Cosmen con ella y los demás se fueron”. Por eso Francisco Álvarez-Cascos tiene un conocido enfrentamiento personal desde siempre con don José. Rencillas de familia.

La familia Cosmen maneja muchos hilos e influye en todas las instancias de poder, incluidas las mediáticas. Desde el franquismo hasta la actualidad, tal como ha hecho la Iglesia en sus dos mil años de historia, se ha llevado siempre bien con el poder, independientemente de su signo político. El caso más reciente es el de las buenas vibraciones existentes entre don José y el que fuera hasta muy recientemente presidente del Principado, el socialista Vicente Álvarez Areces. Don José tenía hilo directo con el presidente, hasta el punto de conseguir que, para impulsar su operación en el Palacio de Calatrava, Areces comprara con el presupuesto de todos los asturianos las consejerías en este edificio ovetense a un precio desorbitado.

En la mayoría de las empresas de los Cosmen no figuran personas en las sociedades sino empresas. Son todos administradores. “Es una estructura diseñada por despachos de abogados, como los de Uría y Menéndez, en Madrid, o Rufino Sarmiento. Gracias a este entramado es casi imposible llegar al patrimonio real”, explica Aquilino Zapico, propietario de Ipezsa, una empresa que fue socia de los Cosmen en la construcción del Calatrava y que ahora mantiene varios pleitos con la poderosa familia tras dejarles una importante deuda.

Guerra familiar

José Cosmen Adelaida tiene 8 hijos. José era hasta 2005 uno de los baluartes de la empresa. Su deriva personal y familiar ha enfurecido (y disgustado)  al padre y en la actualidad está prácticamente marginado de los grandes negocios, aunque recientemente se les ha visto juntos en alguna ocasión. Se le permite gestionar varias empresas del ámbito levantino, el que llaman grupo agrícola de los Cosmen, que pilota alrededor de Fruit Las Cuerdas, en Almería, lejos del centro de poder.

Andrés es un candidato prometedor. Rival de Jacobo, su gestión en China es modélica y es uno de los principales pretendientes a suceder al padre. Ha heredado también la frialdad del patriarca a la hora de tomar decisiones. Algunos que le conocen dicen que “no tiene alma”, aunque otros señalan que “es el más honesto de los hermanos”.

Fernando es ingeniero agrícola, amante del campo y más desvinculado de los negocios gordos de la familia. No se le considera un rival en la lucha por el poder de los Cosmen.

El más ambicioso de todos y quien mantiene el poder en el solar asturiano es Jacobo. Las fuentes consultadas dicen que, aunque no está dotado especialmente para la gestión empresarial, sí lo está para los negocios dado que es el que menos escrúpulos tiene para tomar decisiones, lo que le da una gran ventaja sobre los demás.

Luego está Jorge, que lleva la participación familiar en NX, la empresa inglesa que compró ALSA y que está muy bien posicionado, siendo hombre de confianza de su padre, que le ha colocado como consejero delegado de Bankia, en un llamativo desembarco de los Cosmen en las altas finanzas. National Express culminó la compra de ALSA en 2005 por 670 millones de euros. El gigante británico cedió el 9,9% del capital a la familia Cosmen, asumió 289 millones de euros de deuda y pagó en efectivo 217 millones más por la integración del grupo asturiano, tras dos años y dos meses de negociaciones entre ambas empresas.

Falta Felipe, el hippie de la familia, que está al margen de las grandes decisiones aunque vive su vida desahogadamente gracias al patrimonio familiar y administra la empresa Moal Consulting dedicada a la explotación de estaciones de parking.

Las hijas de don José son Covadonga, que lleva empresas en Madrid y María, propietaria de las franquicias norteamericanas Mc Donald en Oviedo y Gijón, casada con Pablo Junceda, director general de Banco Sabadell Herrero y subdirector de Banco Sabadell .

La hermana del patriarca, Concepción, también están dentro del negocio aunque de manera nominal en las sociedades Interprovincial SL, Ibasa Inmuebles SL, La Pomarada del Conde SL, Nakos SA y Pribeco SL. Manuel, otro de los hermanos del gran jefe, se desligó de la familia y de los negocios hacia el año 1987 aunque cobrando una jugosa liquidación. No quiso seguir por incompatibilidad con los hijos de su hermano, que acababan de desembarcar en el negocio. Otro de sus hermanos vivos es un cura dominico que vive en Burgos, que no tiene vinculación con las empresas, que se sepa.

La inversión en imagen

Las rivalidades intestinas de los Cosmen no se conocen más que en sus círculos más cercanos. Una de las mayores inversiones que hace esta familia es en imagen. Son generosos a la hora de agradecer favores y evitan en todo momento la proyección pública de sus errores o problemas. Mantener la buena imagen social es una de las obsesiones de don José, algo que ha conseguido hasta la fecha. A la mayoría de los despachos de abogados de Oviedo, por ejemplo, se envían anualmente costosas cestas de Navidad. Según testigos presenciales por el portal 8 de las oficinas de ALSA en el Polígono del Espíritu Santo han desfilado desde políticos de todos los signos hasta sindicalistas para recibir obsequios de la empresa. La familia se muestra generosa con los que les apoyan y nadie quiere tenerles como enemigos o rivales. Y menos los medios, para los que los Cosmen son intocables, porque son grandes clientes que facturan importantes partidas en publicidad. Cuando un autocar de Alsa tiene un accidente se le tapa inmediatamente con una lona para evitar fotografías que lo identifiquen. Pero en muchos casos no hace falta, ya se ocupan los medios de ocultar en sus informaciones el nombre de la empresa accidentada.

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Jacobo y José Cosmen con el arquitecto Santiago Caltrava en Oviedo. Foto de Mario Rojas

Hacienda y la Justicia investigan el patrimonio familiar

El Juzgado de Instrucción Número 2 de Betanzos (La Coruña) abrió diligencias previas en junio de 2011 para investigar a la mayoría de  los miembros de la familia Cosmen en relación con un supuesto delito contra la Hacienda Pública. Este es un caso llamativo, porque, que se sepa, hasta la fecha nunca se habían realizado inspecciones de Hacienda en las empresas de los Cosmen.  El procedimiento, según confirmó el Tribunal Superior de Xusticia de Galicia a ATLÁNTICA XXII, sigue vivo y continúan abiertas las diligencias. Los agentes judiciales investigan un entramado de empresas relacionadas con esta familia por haber efectuado presuntamente facturas falsas por un valor que no se ha hecho público pero que, según fuentes cercanas a estas sociedades, pueden ser de varios millones de euros.

La sede judicial de este caso es Betanzos dado que la primera empresa investigada por falsificación de facturas es Maquinaria Heildeberg Ocasión SL, sita en este distrito judicial. La policía judicial investiga si esta empresa extendió facturas por venta de maquinaria a empresas del grupo de sociedades de la familia Cosmen  sin haberse realizado realmente dicha venta.

Heildeberg facturó a las empresas Enatcar, Ocauto, Remsa, CTM, Autoprim y Somiedo material por valor de más de un millón de euros. La Justicia investiga ahora si esa mercancía llegó en algún momento a ser entregada a los compradores, clientes habituales de esta firma regentada por los hermanos Tudela Guerrero, que tenían tratos comerciales con la familia Cosmen. Las relaciones debieron complicarse y acabaron mal, pues llegó a aparecer una página web que fue eliminada rápidamente llamada www.josecosmen-fraudefiscal.com activada el 15 de octubre de 2009 y en la que se recogía “yo confieso, yo denuncio. Ramón Tudela confiesa su participación en un fraude fiscal continuado” y en donde se vierten duras acusaciones contra la familia Cosmen y su presunta trama delictiva “continuada y multimillonaria”.

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Una de las empresas gallegas (Heideberg) a las que investiga el Fisco

La policía judicial de Betanzos lleva más de un año identificando a directivos y empresas por esta causa. Entre las personas y sociedades (de una lista inmensa) vinculadas a los Cosmen, a las que se investiga por un presunto delito fiscal, están los hermanos José Cosmen Adelaida, Manuel y María Concepción. Los hijos de don José: Andrés Cosmen Menéndez-Castañedo, Fernando, Jacobo, Jorge, José y María Victoria y otros parientes como Alberto Jesús García Cosmen y su hermana Amalia.

Las empresas investigadas son las patrimoniales de los Cosmen, en las que figuran como apoderados, entre ellas: CMC XXI, Servicios del Principado SA,  Tecisa SA, Interprovincial SL, Ibasa Inmuebles SL, La Pomarada del Conde SL, Nakos SA, Pribeco SL, Inforcyl SA, Informática Comunicaciones y Logística SL y Serviareas, entre otras.

Entre los directivos del grupo Cosmen que están siendo investigados se encuentran, entre otros, Francisco Javier Álvarez Díez, Francisco Javier Carbajo de la Fuente, Juan Simón Díaz Braña, José Alfredo Fernández, Manuel Fuente Ballón, Enrique García de la Grana, José Luis Herrero del Valle, Jesús Mario Llamazares, José Luis López Enríquez y José María Roa, todos ellos apoderados de las diferentes empresas del entramado familiar.

 IPEZSA levanta el velo

 Luchar contra la poderosa familia de los Cosmen no es algo fácil y además es arriesgado. Su entramado social, político, empresarial, jurídico y de todo tipo les da un gran poder a la hora de imponer su criterio y deja indefensos a los que osan oponerse. Aquilino y Jesús Zapico Álvarez, ingenieros y dueños de Ipezsa son el David frente a Goliat. Han demandado a Inversiones Ferbal a CMC XXI, y a la trama de Oviedo de los Cosmen y los Lago:  Riofabar, Fiaga, Jovellanos XXI, El Vasco XXI,  Global Scope Spain y Proyectos Rodsaz Iberica y también han denunciado personalmente a Alberto Lago y a Jacobo Cosmen. Su empresa participa con el 20% en GMI, la sociedad  que lleva el mantenimiento del Palacio de Calatrava.

En 2010 los Cosmen llaman a los hermanos Zapico para pedirles que les ayuden a financiar el Calatrava. “Entonces éramos muy solventes, la cuarta empresa de Asturias en solvencia. Nos pedían 11 millones pero solo teníamos 6 millones aunque por nuestra fortaleza contable teníamos pulmón para hacer frente. Les ayudamos porque facturamos 44 millones en el Calatrava y nos habían pagado religiosamente”.

En enero de 2012 los Cosmen y los Lago empiezan a devolverles el préstamo pero en mayo dejan de pagarles, alegando que no hay fondos. Les quedan pendientes de cobro 7 millones y medio de euros, lo que les aboca a una situación muy crítica como empresa.  Debido a ello han planteado un ERE de extinción de 40 empleos y un ERE del 50% para otros 13 trabajadores. Una empresa pujante y rentable hoy al borde del cierre ante el impago de un poderoso. Como gente de las cuencas mineras que son se mantienen firmes y van a luchar hasta el final. De mano han realizado un extenso mapa (lo reproducimos en la página…) en donde se pone al descubierto toda la trama empresarial de los Cosmen y los Lago. Es una información que les ha costado mucho dinero, que han ido obteniendo con dificultad del Registro Mercantil hasta completar el puzzle (al menos en un 80%). Lo que quieren con ello es pedir el “levantamiento de velo” a la Justicia y demostrar que hay personas que están detrás de todas esas sociedades anónimas y que tienen suficiente patrimonio para responder por sus deudas.

Esta doctrina jurisprudencial permite que los integrantes de una sociedad mercantil puedan quedar obligados al cumplimiento de las obligaciones y deudas de la misma. Tiene su fundamento en el “principio de equidad” y supone una excepción a la regla general del derecho de limitación de responsabilidad de los socios con respecto a las deudas de la sociedad de la que son partícipes. De esta forma los tribunales de justicia pueden prescindir de la forma externa de la persona jurídica y alcanzar a los individuos que se encuentran detrás. El levantamiento del velo trata de corregir los abusos que se producen cuando la personalidad jurídica de la sociedad se utiliza como cobertura para eludir el cumplimiento de obligaciones.

“Pon una sociedad en tu vida”, parece ser el lema de ésta y otras familias empresariales españolas. “Es normal crear montones de sociedades, montar empresas a cientos para que grupos de familias deriven allí sus gastos, que no sus ingresos”. Quien esto dice es un inspector de Hacienda y lo hace para retratar una situación que afecta a los Cosmen y a otros grupos empresariales. “Más del 80% del personal de la Agencia Tributaria no tiene competencias para controlar a estas sociedades mientras que a un jubilado o a un trabajador le tienen perfectamente vigilado”. Es lo que se llama en el argot de los funcionarios fiscales “fraude carrusel”, en donde se generan empresas con gente a la cabeza insolvente o que no tienen ingresos. “Muchas se crean y desaparecen con una facilidad pasmosa y cuando acude la inspección no existen”, explica este funcionario quien asegura que están “atados para atajar el fraude fiscal” y que “no hay una voluntad política real para acabar con él”.

“Veo constantemente sociedades con pérdidas desde hace años, lo que no es normal, y no podemos hacer nada porque el 80% de los inspectores de la Agencia Tributaria no podemos pedir la contabilidad de estas empresas, no por falta de capacitación sino por una norma legal que nos lo impide”, añade el funcionario.

Así y todo la posibilidad de que prosperen estas denuncias es complicada como señala este inspector fiscal: “mucha gente nos dice que qué hacemos nosotros que no intervenimos en las grandes empresas y contestamos: “lo que podemos”, porque por ley no nos dejan comprobar los datos de una sociedad. Estamos viendo que la mayoría de las grandes empresas presentan pérdidas y no se comprueban esas sociedades, que sería la actitud racional. Además crean montones de sociedades y eso añade un plus de dificultad. Los políticos no nos hacen caso a los técnicos para luchar contra el fraude y no costaría nada que nos dieran manos libres a los funcionarios, pero por alguna razón no quieren”.

Un imperio con base en Madrid

La mayoría de las empresas patrimoniales de los Cosmen están radicadas en Madrid y son controladas directamente por la familia que ha sabido diversificar y que de su negocio tradicional del transporte ha ido evolucionando hacia otros sectores como el inmobiliario, venta de coches, agricultura, editoriales, medio ambiente, publicidad, hostelería y alquileres, entre otros muchos.

Araniegos SL (León), Cabañas de Santa Susana SA (Madrid), Calebus SA (Almería), CMC XXI SL (Madrid), Coco XXI SLU (Madrid), Cofinex SA (Madrid), Cotravisa SA (Madrid),  Cuero d’Arbas SL (Oviedo), Cursicada SL (Oviedo), Distribución, Comercio y Servicios SA (Madrid), Ediciones Madú SA (Oviedo), Feco XXI SLU (Madrid), Fruit Las Cuerdas SLU (Almería), Gestión de Servicios Generales de Medio Ambiente SA (Madrid), Hortona SL (Gijón), Interprovincial SL (Madrid), Ivasa Talleres SLU (Madrid), La Pomarada del Conde SA (Madrid), Lasa 2000 SLU (Madrid), Los Abades de la Gineta SA (Madrid), Maco XXI SLU (Madrid), Nakos SL (Madrid), Pamblel 2000 SL (Gijón), Pribeco SL (Madrid), Proap SA (Molina de Segura. Murcia), Proyectos del Occidente (Madrid), Quintorge SL (Madrid), Rambla Salada SA (Alicante), Representaciones y Proyectos Abascal (Madrid), Salmaes XXI SL (Madrid), Serviareas 2000 SL (Madrid), Somiedo Medioambiente SL (Cartagena),  Talleres Villamayor SL (Colloto), Tecisa SA (Madrid), Torremondo La Costa SL (Murcia).

Estas son las sociedades en que los hermanos Cosmen-Menéndez Castañedo aparecen como administradores o presidentes: Promosupra SL, Proyectos del Occidente SL (José Cosmen), Moal Consulting SL,(Felipe Cosmen), Molinense Producciones Naturales, SL, Feco XXI SL (Fernando Cosmen), Maco XXI SL(María Cosmen), Quintorge SL (Jorge Cosmen), Brunolivia SL (Jorge Cosmen) SICAV SA ( Jacobo Cosmen), Coco XXI SL (Covadonga Cosmen) ADARSA, CISACAR  (Jacobo y María Cosmen), Integral de Automoción 2000 SA (Jacobo Cosmen), Lercauto 96 (Jacobo y María Cosmen), Jovellanos XXI, El Vasco XXI, Riofabar SA (Jacobo Cosmen).

PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII N 25, MARZO DE 2013

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